LA TRIBUNA | O |
31 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.EL PARAÍSO podría ser así: un día de primavera, en un precioso paraje junto al río, con vino y cerezas. Y eso es precisamente lo que se podrá encontrar el próximo sábado en el pueblo de Belesar, a caballo entre Chantada y O Saviñao. Allí, casi a la sombra de la presa de Belesar, se celebra una de esas pocas fiestas en las que perder los sentidos. Los organizadores la llaman la feria del vino de Belesar, pero debería llamarse la fiesta de la belleza o de los sentidos. Imagínense un pueblo con encanto, colgado a ambas márgenes de un río y con sus casitas de colores reflejándose en el espejo de las aguas. Y un entorno así: cerezos cargaditos, iglesias románicas y pazos salpicados por entre los viñedos del cañón del Miño, y un trozo de calzada romana auténtica para uno paseo inolvidable. Pues todo ello es lo que se pueden encontrar el próximo sábado en esa maravillosa feria del vino, que pregonará el actor Sergio Pazos a partir de las doce. Su voz será el único sonido que perturbe el silencio natural del lugar porque los organizadores, con buen gusto y criterio, parece que han prescindido incluso de toda la parafernalia de charangas musicales y politiqueo. Un lugar di-vino al margen del mundanal ruido.