La otra cara de la moneda

La Voz

CHANTADA

30 mar 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La asociación entre la creciente presencia de las grandes áreas y una previsible crisis a medio plazo del comercio tradicional constituye una primera interpretación de un problema bastante más complejo. «¿Qué sucedería si esas grandes áreas se instalasen en Chantada o Quiroga en vez de en Monforte?», se pregunta un industrial de la ciudad. Una lectura en positivo de la implantación de los grandes grupos empresariales evidencia que la ciudad sigue siendo punto de referencia para una comarca con más de treinta mil habitantes. La clave está en la viabilidad de la convivencia de ambas fórmulas en una población con un peso exagerado del sector servicios. Fuentes empresariales asumen que el pequeño comercio arrastra todavía la «inercia» de los años de vacas gordas. «Son otros tiempos y los cambios nos obligan a reflexionar y competir. Si aceptamos que el hospital para toda la comarca debe estar en Monforte, tambien hay que asumir las grandes áreas». No obstante, la competencia tiene un límite y en la asociación de comerciantes verían con buenos ojos que se estableciesen las restricciones correspondientes en el plan general de urbanismo. El cambio de mentalidad del comercio tradicional deberá traducirse asimismo en un papel más activo en la CEL. Por ahora, resume un industrial, «rompimos el hielo».