1 Aunque algunos ya lo celebraron por adelantado -como el colegio monfortino Torre de Lemos-, la mayoría de los centros educativos eligieron la jornada de ayer para conmemorar el Día Mundial Escolar por la Paz y la No Violencia, que este año coincidió en domingo. Fue el caso del colegio público Rosalía de Castro, en Bóveda, cuyos alumnos salieron al patio para realizar una suelta de globos y para exhibir carteles con mensajes escritos por ellos mismos. en los que expresaron deseos como «Eu traballarei para que non volvamos oír os sons dos disparos, mísiles, bombas, etc.». Una manera muy adecuada de honrar la memoria de Mohandas Gandhi y de todos cuantos que lucharon y luchan por la paz universal. Porque cuando la celebración fue instituida -hace ya 47 años-, se hizo precisamente con la intención de que coincidiese con el aniversario de la muerte de Gandhi. Música y símbolos En el colegio Ferroviario de Monforte, la celebración se llevó a cabo a cubierto, en el pabellón deportivo del centro, mientras en el exterior el frío apretaba lo suyo. Los chavales cantaron canciones sobre la paz, la reclamaron levantando simbólicamente unas inocentes manos blancas ?enfundadas en guantes? y para que el mensaje quedase todavía más claro, escribieron la palabra paz con sus propios cuerpos, rodeada de un círculo, sobre el suelo del pabellón. «É o camiño» En el colegio Escolapios, también en Monforte, los alumnos y profesores ya estuvieron conmemorando la fecha durante la semana pasasa con diversas actividades, entre las que figuró la decoración de las fachadas del edificio con un mensaje inequívoco: «A paz é o camiño». Las celebraciones terminaron ayer con un acto celebrado después del mediodía en la iglesia del centro. Los alumnos llevaron figuras coloreadas que prepararon ellos mismos y que hacían alusión a la diversidad de países y culturas y la necesidade de mantener relaciones pacíficas entre todos ellos. Banderas y palomas En el Colexio Nov ?sin salir de Monforte?, la jornada hizó hincapié en la solidaridad internacional con la colocación de banderas que representaban los países de origen de sus alumnos. No faltaron tampoco las canciones. Los alumnos de quinto de primaria cantaron What a wonderful world y los de sexto, You needed me. Y entre los de todos los cursos interpretaron finalmente otra titulada Este é o mundo que queremos, todo o colexio. El acto terminó con una suelta de globos. Los chavales, además, desfilaron con figuras de palomas que confeccionaron ellos mismos. Un año más, los escolares han vuelto a dejar bien claro que lo que quieren es la paz y nada más que la paz. A fuerza de repetirlo, no hay duda que un día acabará por surtir efecto. Mientras tanto, hay que seguir insistiendo.