Hallan en A Pobra do Brollón una monumental construcción de la Edad del Bronce

Francisco Albo
francisco albo MONFORTE / LA VOZ

A POBRA DO BROLLÓN

Los arqueólogos señalan que el recinto de Vilarello está cercado por un muro mucho más ancho que los de los otros yacimientos de este tipo conocidos en la provincia de Lugo
Los arqueólogos señalan que el recinto de Vilarello está cercado por un muro mucho más ancho que los de los otros yacimientos de este tipo conocidos en la provincia de Lugo

Se trata de un muro circular de 65 metros de diámetro y 5,5 de espesor, y los arqueólogos creen que pudo servir para usos rituales

07 jul 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

En la primera campaña arqueológica que se realiza en el yacimiento de Vilarello —en el municipio de A Pobra do Brollón— está siendo desenterrada una construcción prehistórica de carácter monumental, de un tipo hasta ahora desconocido en el sur de la provincia de Lugo. La estructura consiste en un recinto circular de unos 65 metros de diámetro rodeado por un muro de unos cinco metros y medio de grosor. Los investigadores que llevan a cabo esta intervención suponen que fue construida en la Edad del Bronce y apuntan que probablemente tuvo un uso ritual.

La existencia de esta construcción —que hasta ahora era invisible sobre el terreno— fue detectada por el investigador Xabier Moure al observar imágenes aéreas de la web Información Xeográfica de Galicia, que depende de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda. En una de estas imágenes —realizadas con tecnología lidar, basada en el láser— aparece la silueta de una estructura circular.

El terreno donde se encuentra, perteneciente a la parroquia de Cereixa, fue después visitado por un grupo de investigadores que encabeza el arqueólogo Rodrigo Paulos Bravo, quienes decidieron poner en marcha un proyecto arqueológico para intentar determinar la naturaleza y los orígenes de esta estructura. La iniciativa cuenta con el apoyo de la asociación vecinal de Cereixa y del Instituto de Ciencias del Patrimonio, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Las excavaciones empezaron el pasado lunes y continuarán durante toda la semana próxima. Según explica Rodrigo Paulos, los investigadores se llevaron una sorpresa al comprobar que la estructura oculta en el subsuelo consiste en un muro de imponentes dimensiones. «No es un simple parapeto de tierra o piedra, sino algo mucho más complejo y exageradamente grande, de una monumentalidad indiscutible», dice. El muro consiste en dos paramentos o tabiques de piedra seca entre los cuales se depositaron materiales de relleno. Los materiales de construcción consisten sobre todo en pizarras y cuarcitas que se encuentran de forma natural en este territorio.

Los arqueólogos no conocen con certeza la altura del muro, porque todavía no llegaron a su pie. Lo que se ha desenterrado hasta ahora mide en torno a un metro y medio. Por el momento solo se excavó una parte de la estructura, pero en el terreno se han realizado sondeos geomagnéticos que parecen indicar que la construcción se mantiene íntegra en todo su perímetro.

Cerámica y hacha de piedra

Los investigadores también han encontrado muestras de cerámica típica de la Edad del Bronce, lo que a su juicio muestra claramente el origen prehistórico de la estructura. «Por su tipología, estas piezas pueden ser de un período muy extenso que iría aproximadamente desde 1.300 a 600 años antes de Cristo», señala Paulos. En el yacimiento se descubrió además un hacha de piedra pulimentada —fabricada en cuarcita—, una pieza también característica de este período.

En el yacimiento se encontró un hacha de piedra pulimentada, una pieza arqueológica de un tipo característico de la Edad del Bronce
En el yacimiento se encontró un hacha de piedra pulimentada, una pieza arqueológica de un tipo característico de la Edad del Bronce

Entre los materiales de relleno de la construcción, por otra parte, los arqueólogos han identificado trozos de limonita, un material formado por la acumulación de óxidos de hierro. «Es significativo que quienes edificaron este recinto utilizasen la limonita como un material de construcción cualquiera y que no hayamos encontrado en el yacimiento ninguna pieza fabricada en hierro», apunta Rodrigo Paulos. «Todo esto nos sugiere que los constructores desconocían el uso de este metal», añade.

Un yacimiento singular que parece haberse conservado intacto desde sus orígenes

En los sondeos arqueológicos realizados hasta ahora en Vilarello, los investigadores no encontraron ningún indicio de que el yacimiento haya sido excavado en tiempos por buscadores de tesoros, al contrario de lo que sucede en muchos castros y mámoas. Tampoco se hallaron muestras de que este terreno —actualmente sin ningún uso— haya sido roturado y cultivado alguna vez. «Nuestra impresión es que el yacimiento está totalmente intacto y que no sufrió ninguna alteración importante desde que sus constructores lo abandonaron», dice el director de los trabajos.

Por otra parte, en las excavaciones se hallaron muestras de maderas carbonizadas —probables huellas de un antiguo incendio— que serán datadas por carbono 14. Los investigadores esperan así obtener una prueba clara de la antigüedad del recinto.

En la provincia de Lugo se estudiaron antes otros dos yacimientos de este tipo. Uno de ellos está en la parroquia lucense de Coeses y el otro en el municipio de Barreiros. «Pero el de Vilarello tiene unos muros mucho más potentes», dice Paulos. En otras partes de Galicia se ha detectado otras estructuras similares —casi todas sin investigar— que se denominan de forma provisional como henges por su semejanza con las construcciones prehistóricas del Reino Unido llamadas de esta manera. Se cree que estas edificaciones se dedicaron a actividades rituales, al igual que la de Vilarello, donde no hay indicios de que el recinto haya servido como lugar de habitación o para algún otro uso.