Tesoros ocultos en Sindrán

Una parroquia monfortina posee un peculiar y poco conocido patrimonio

El molino de Xabón dejó de moler hace mucho
El molino de Xabón dejó de moler hace mucho

monforte / la voz

La parroquia monfortina de Sindrán posee un importante y variado patrimonio histórico y etnográfico, sobre el que hay poca documentación. Buena parte de él puede visitarse en un recorrido de 5,5 kilómetros que empieza en el núcleo de A Eirexa. Para llegar a este punto hay que salir de Monforte por la carretera LU-933 hacia A Pobra do Brollón. En el kilómetro 3,3 torcemos a la derecha por un vial que lleva a Bascós y Sindrán. Esta última se halla a tres kilómetros.

En A Eirexa está la iglesia parroquial, que destaca por su campanario exento, una torre de planta cuadrada y coronada por una cúpula de piedra. Dentro del templo hay un retablo neogótico con imágenes del siglo XVIII. En un muro lateral cuelgan dos óleos, del siglo XVII, que representan los milagros de San Antonio. Se dice que proceden del antiguo convento de San Antonio de Monforte.

Antes de seguir el recorrido conviene ir a Campo de Abaixo -a 700 metros-, donde está la Casa do Conde. El dintel de la puerta principal indica que fue construida en 1908 por Julio Rodríguez y sobre él se ven unos curiosos encalados con figuras animales y vegetales.

Rastros del Paleolítico

De vuelta en A Eirexa, hay que ir hacia Susao, a 750 metros. En esta zona apareció en tiempos recientes un yacimiento paleolítico al aire libre. Del cruce para Susao sale otra pista asfaltada a la izquierda que lleva a Liñares. Hay que seguir por ella hasta el puente del río Covos, a unos doscientos metros. Tras cruzarlo, arranca a la izquierda un camino que va a Campo de Abaixo. En este punto, al ampliar el camino, se desenterraron muchas escorias de hierro. Se dice que a pocos metros, al otro lado del río, estaba una de las bocas de la mina de hierro de Guisande, hoy tapada.

Andando unos cien metros por la orilla izquierda del arroyo, aguas arriba, se llega al molino de O Xabón, que dejó de moler hace medio siglo. Más adelante están el molino de Carril, del que solo queda la presa, y el de Falagueiro do Taquexo.

Hay que volver al cruce con Susao y seguir de frente por el vial principal. A unos 150 metros, a la altura de unas viviendas, dejamos el asfalto y torcemos a la izquierda por una pista de tierra. Unos doscientos metros más adelante, en un cruce de pistas, seguimos por la izquierda. El camino sube por las estribaciones del monte Medorra durante un kilómetro. Donde la pista llanea, sale a la izquierda un desvío que lleva al castro de O Medorrón Grande, situado a cincuenta metros y a la izquierda del camino. Este asentamiento, reducido tamaño debió ser un puesto estratégico para controlar el valle del Covos.

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