Un faro de motivación

Luis Conde MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

DOSI

El reciente fichaje del joven futbolista Carlos Beard por el Deportivo es mucho más que un logro individual prioritario. Es, ante todo, un síntoma inequívoco de que el fútbol base local empieza a gozar de nuevo de buena salud. Que una de las instituciones más laureadas de Galicia ponga sus ojos en la cantera estudiantil es el premio definitivo al esfuerzo diario de entrenadores, club y familias.

Históricamente, los clubes de Monforte, con el Calasancio a la cabeza en la formación del propio Beard, han demostrado una resiliencia admirable. En un ecosistema deportivo donde las grandes urbes suelen monopolizar la atención de los ojeadores, el fútbol de la comarca ha competido en inferioridad de condiciones geográficas y demográficas. Sin embargo, este fichaje demuestra que el talento puro, cuando va acompañado de una metodología rigurosa y valores humanos firmes, derriba cualquier barrera periférica.

La marcha de Carlos Beard a las categorías inferiores blanquiazules genera un efecto llamada de valor incalculable para las jóvenes promesas que cada fin de semana visten las camisetas de los equipos locales.

Beard se convierte de inmediato en un faro de motivación. Su éxito demuestra que desde los campos monfortinos también se puede alcanzar la élite de Abegondo.

Antes, pasaron por el Dépor futbolistas de la talla de Pablo Losada, Penas, Richi y Iago López, entre otras jóvenes promesas de la comarca.