Los lobos de O Courel comen ahora más jabalíes y muchos menos corzos

Francisco Albo
francisco albo QUIROGA / LA VOZ

LEMOS

Un ejemplar de lobo ibérico en un bosque de la sierra de O Courel en una captura de un vídeo realizado con la técnica del fototrampeo por alumnos del colegio Poeta Uxío Novoneyra en el 2019
Un ejemplar de lobo ibérico en un bosque de la sierra de O Courel en una captura de un vídeo realizado con la técnica del fototrampeo por alumnos del colegio Poeta Uxío Novoneyra en el 2019

Alumnos del colegio local realizaron un estudio sobre la dieta de estos animales

06 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La dieta de los lobos de la sierra de O Courel ha experimentado una notable variación en la última década, según un estudio realizado por los alumnos del colegio Poeta Uxío Novoneyra con el apoyo del programa Voz Natura. En el curso 2011-2012, en el centro ya se había llevado a cabo una investigación de este tipo, basándose en la observación de las heces de los cánidos salvajes. En el curso actual se efectuó otro estudio para comparar los resultados de ambos períodos. «A dieta dos lobos da serra componse sobre todo de xabaril e corzo, pero as proporcións cambiaron nestas dúas épocas», explica Lourdes González, directora del centro y coordinadora de las actividades de Voz Natura.

La investigación se basó en el análisis de 124 muestras de excrementos de lobo recogidas en diferentes puntos de la sierra, de acuerdo con los métodos que se siguen habitualmente para estudiar la dieta de los carnívoros salvajes. Según estas observaciones, el consumo de jabalí por parte de los lobos creció de forma considerable, ya que los pelos de este animal se detectaron en el 62,79% de las muestras. Hace diez años, la proporción era del 49%. Al mismo tiempo, el consumo de corzo experimentó una fuerte bajada, pasando del 45% al 28,68% de los casos observados.

Recogida de muestras de heces de lobo para realizar el estudio sobre la dieta de estos carnívoros salvajes

Los motivos de esta disminución no están claros, pero Lourdes González apunta que puede deberse a los efectos de una enfermedad causada por un parásito —un tipo de tábano denominado Cephenemyia stimulator— que en los últimos años se propagó entre los corzos del norte de la Península y que ha provocado una importante caída demográfica de esta especie. «É posible que os corzos se volvesen menos abundantes a causa desa enfermidade e que os lobos consumisen máis xabaril para compensar esta escaseza», comenta la profesora.