monforte / la voz

Si hay un portero que marcó una época en el Club Lemos, ese fue José Domínguez Vázquez. Estuvo cuatro temporadas en el conjunto monfortino, en el que explotó como futbolista, lo que le valió para hacer carrera en otros clubes. Calasancio, Lemos, Palencia, Arousa y CD Lugo fueron sus equipos, de los que se convirtió en un auténtico referente.

Domínguez nació el 15 de enero de 1962. Sus padres son naturales de Marrube (O Saviñao), pero él pasó toda su infancia en Monforte, en el barrio del Morín. Sus inicios en el fútbol fueron en el colegio Sagrado Corazón. En los recreos y en las clases de educación física disfrutaba con la pelota y ya se le veían maneras.

Rápidamente se incorporó al Calasancio, club en el que estuvo dos temporadas. Primero jugó en el Cabe y luego ya lo hizo en el juvenil de División de Honor, en el que fue clave para la permanencia. En ese equipo estudiantil coincidió con futbolistas de la talla de Pilís, Pibe, Chás, Reñones, Juanín, Docobo y Raposo. Pallín y Barrientos fueron los entrenadores que marcaron sus inicios.

A punto de cumplir los 17 años le llegó su primera gran propuesta. En realidad fueron dos: la del Lemos y la del Lleida. Domínguez se fue a probar al equipo ilerdense. «Fomos Pilís e máis eu. Varias semanas despois de probar polo Lleida comunicáronme que tiñan interés en ficharme, pero a proposta non me convenceu, polo que me inclinei polo Lemos», señala el portero monfortino.

Haber fichado por el equipo ilerdense habría supuesto aspirar a competir en la Segunda División A. En ese momento no pudo ser, pero años más tarde se cumpliría el sueño de Domínguez.

Su llegada al Lemos

El guardameta monfortino siempre fue un seguidor incondicional del Lemos en su juventud, algo que recuerda con cariño. «Todos os domingos que xogaba o Lemos na casa collía o autobús no Morín co meu tío para ir ao Luis Bodegas. Era tal a afección que había polo equipo que o autocar ía cheo. Recordo a Rey Tapias e como eu buscaba todas as fórmulas para acceder ao campo gratis», afirma.

Aquel niño no podía imaginarse que algún día defendería la portería del club al que tanto amaba. Pero llegó ese momento, y lo hizo con 17 años. «Que ilusión me fixo poder fichar, porque para calquera neno o seu soño era xogar no Lemos, todo un histórico do fútbol, galego. Era tal a afección que había en Monforte e o tirón que tiña o equipo que en todos os campos había máis público de aquí que doutras localidades. De feito, cando xogabamos en Lugo había máis xente de Monforte», asegura.

En el Lemos coincidió, entre otros, con Mejillón, Pibe, Losada, Ochoa, Roberto y Rubinos. Como entrenadores tuvo a Pallín, Rafael Franco y Joel Castro. Fueron temporadas inolvidables. «Éramos un bloque espectacular, formado na súa maioría por xogadores de Monforte. Fixemos un quinto posto e disputamos a copa Galicia», indica.

Domínguez probó por el Sporting, ya que un exentrenador del Lemos, Biesca, estaba interesado en ficharlo, pero la operación no se concretó. El que sí fichó fue Javier, que hace años entrenó al Escairón.

Pero cuando estuvo más cerca de la Segunda A fue cuando recibió una oferta del Logroñés. Su máximo valedor era Delfín Álvarez. «Estaba xa en Logroño nas oficinas do clube para asinar o contrato, pero finalmente non o fixen, porque a oferta non me convenceu», asevera.

Optó por el Palencia, que competía en Segunda B. Ahí estuvo una temporada con Pérez García y Crispi en el banquillo. Después se fue al Arosa, y en 1986 fichó por el CD Lugo, entidad en la que estuvo catorce temporadas. Fueron 13 en Segunda B, con un ascenso, y una en Segunda A. Domínguez tiene el honor de haber sido el futbolista que más temporadas estuvo en el equipo en la historia.

«Foron anos espectaculares, nos que compaxinaba a miña profesión co fútbol. Daquela non era tan profesional como é hoxe. Teño que dicir que sento envexa sá por ver como é todo hoxe, tanto no económico como no apartado de instalacións», indica.

En el CD Lugo tuvo como entrenadores a Segura, Julio Díaz, Fabri, Rodríguez Vaz, Fernando Vázquez, Edrosa y Fernández Abel. «No Lugo eramos unha familia e xogabamos de memoria», dice. Una temporada acabó como el segundo portero menos batido de España. Solo lo superó Manolo, exguardameta de Las Palmas.

Nostalgia

Domínguez recuerda con cariño su etapa en el Lemos. Y reconoce que le gustaría verlo en categorías superiores. «O Lemos foi un equipo que veu a menos. É unha mágoa porque Monforte foi unha cidade moi futbolera. Por historia e por afección podia estar en Terceira ou en Segunda B. Sempre tivo boa canteira», comenta el exguardameta lemista.

Por lo que respecta al Lugo, Domínguez dice: «É un equipo consolidado no fútbol profesional e non ten nada que ver co Lugo no que eu xoguei. Non vai pasar apuros por manterse, pero entendo tamén que hai que ter os pés no chan, xa que fai moito por estar en Segunda A», concluye.

Domínguez visita con frecuencia Monforte, donde tiene a su familia. También sigue al Lemos por la prensa y no le disgustaría ver algún partido en A Pinguela.

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Domínguez, el muro del Club Lemos