El castro de Seceda sale a la luz tras seis décadas de abandono

Francisco Albo
fRANCISCO ALBO QUIROGA / LA VOZ

LEMOS

IVÁN ÁLVAREZ MERAYO

Por segunda vez en tres meses, un antiguo asentamiento de la sierra de O Courel ha sido liberado de la maleza que lo cubría

03 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Por segunda vez en tres meses, un castro de la sierra de O Courel ha sido liberado de la maleza que lo cubría desde hace décadas con el fin de hacerlo accesible a las visitas turísticas. El pasado octubre se llevó a cabo una intervención de este tipo en el castro de Vilar, donde no se habían realizado desbroces en veinticinco años. Ahora se hizo lo mismo en el castro de Seceda, que llevaba mucho más tiempo sin limpiar. «Unha veciña de Seceda díxonos que o castro non se rozara en sesenta anos polo menos», explica el arqueólogo monfortino Iván Álvarez Merayo, que dirigió la operación.

Como en el caso del castro de Vilar, la intervención fue encargada y financiada por el Servizo Provincial de Arqueoloxía -dependiente de la Dirección Xeral do Patrimonio Cultural- a petición del Ayuntamiento de Folgoso do Courel. En ambas operaciones se invirtieron unas cantidades similares, de en torno a 10.000 euros. La retirada de la maleza, según indica Iván Álvarez, ha puesto al descubierto unas estructuras constructivas de notables y dimensiones. Entre ellos figuran restos de murallas, fosos defensivos y barreras construidas a base de hincar lajas de piedra en el suelo. Junto a ellos hay vestigios de casas, una de ellas de un tamaño superior al de la mayoría de las edificaciones de este tipo.

Además de limpiar el castro de matorrales, el equipo que llevó a cabo el trabajo recuperó un camino tradicional que une el antiguo asentamiento galaicorromano con la localidad de Seceda -cabecera de esta parroquia-, conformando una ruta circular de senderismo que puede ser recorrida en una hora y media. Este tiempo incluye el necesario para hacer una visita comentada al castro.