Inaugurado el monumento en su honor junto al colegio en el que dio clase casi 50 años
24 abr 2016 . Actualizado a las 08:47 h.Los restos del padre Esteban Martínez descansan desde ayer en Monforte, la ciudad en la que este religioso escolapio vivió la mayor parte de su vida y en la que dio clase durante casi medio siglo. Profesor del colegio de la Compañía, experto en la historia local e hijo adoptivo de Monforte, había manifestado en vida su voluntad de descansar en esta ciudad tras su fallecimiento. Un grupo de exalumnos suyos llevaba meses gestionando su traslado y ayer convirtieron su vuelta en un acto de homenaje a su memoria, en el que participaron también sus familiares y representantes institucionales y de la Iglesia.
La urna con sus cenizas y un gran retrato suyo esperaban desde media tarde frente al altar de la iglesia de la Compañía a que empezase el homenaje. A las seis de la tarde empezó una misa oficiada por el obispo de Lugo, Alfonso Carrasco, que elogió en su homilía la labor docente y religiosa del homenajeado. Tras un oficio religioso cantado por la coral de Ponteareas, dio comienzo en la misma iglesia la presentación del libro «Padre Esteban, una vida de entrega a los demás», que contiene semblanzas escritas por diez personas que lo conocieron.
Un busto de bronce
Pasadas las ocho de la tarde llegó el momento de descubrir el monumento en su honor, colocado al lado de las escaleras de acceso a la fachada principal del colegio. Se trata de un busto de bronce pagado con dinero de una cuestación popular y la aportación del Ayuntamiento. Lo descubrieron el alcalde José Tomé, el obispo José Carrasco y Antonia Martínez, sobrina del padre Esteban y uno de los familiares que vinieron desde Burgos y el País Vasco a participar en este acto.
«Siendo como era, probablemente él no querría este homenaje, pero hoy cumplimos con una voluntad suya, porque él quería descansar aquí», explicó durante la presentación del libro Abel Veiga, exalumno de los Escolapios, profesor de derecho en la Universidad de Comillas y uno de los principales impulsores del homenaje.
1911
Esteban Martínez González nace el 21 de noviembre de ese año en Cubillos del Rojo, una localidad de la comarca burgalesa de Las Merindades
1928-1934
Estudia filosofía, teología y ciencias en Navarra y La Rioja
1934
La orden de los padres escolapios lo destina a Monforte, donde residiría de forma ininterrumpida hasta 1998, con la única excepción de una breve estancia en un colegio de Alcalá de henares en 1975
1983
Se jubila de la docencia
1985
La Xunta edita dos guías escritas por él sobre el colegio de la Compañía y su pinacoteca. El Ayuntamiento editaría otra guía suya, más extensa, sobre el colegio
1986
El Ayuntamiento de Monforte lo nombra hijo adoptivo de la ciudad
2002
El 19 de abril muere en Madrid a los 91 años
Al homenaje asistió una amplia representación de la familia
El homenaje de ayer contó con una amplia participación de la orden religiosa de la que formó parte el padre Esteban y también con la presencia de su familia y de numerosos exalumnos, entre ellos el conselleiro de Industria, Francisco Conde. Durante el acto en la iglesia intervino Daniel Hayado, el máximo responsable de los Escolapios en España, lo recordó como un hombre «afectuoso, comprensivo, culto, bueno, generoso, sencillo, sabio y humilde». Por la familia, tomaron la palabra dos hijos de sobrinos del padre Esteban, el también sacerdote Jesús María Álvarez y la exsenadora del PNV Rut Martínez. Lo recordaron como un «apasionado de la educación» que a pesar de sus fuertes lazos con Monforte nunca dejó de volver en verano a su localidad natal, un pueblo de cerca de un centenar de vecinos cuando él nació en el que hoy, tras décadas de emigración, solo viven tres personas.