El instituto A Pinguela rememora al militar y escritor Andrés García Camba
30 oct 2015 . Actualizado a las 08:46 h.El instituto A Pinguela acaba de incorporar au galería de retratos de monfortinos ilustres el de Andrés García Camba de las Heras, un militar del siglo XIX que combatió contra las tropas insurgentes en la guerra de independencia del Perú. La obra, realizada por el pintor lucense Maximiliano López, será reproducida en la portada del próximo número de la revista del centro educativo, que estará dedicado en parte a este personaje histórico.
La figura de Andrés García Camba sigue siendo muy poco conocida actualmente en su ciudad natal, a pesar de que la escritora monfortina Margarita Rodríguez Otero le dedicó una biografía hace once años. Sin embargo, el personaje es ampliamente recordado entre los historiadores del Perú y de las guerras de independencia americanas. No solo por su participación personal -con los grados de capitán y brigadier- en las importantes batallas de Ica y Ayacucho, sino porque escribió una notable obra sobre esta guerra, titulada Memorias para la historia de las armas españolas en el Perú y publicada por primera vez en 1846. En el libro no adoptó una postura imparcial, sino que ensalzó la actuación de los militares españoles y criticó duramente la de los sublevados. Sin embargo, la obra sigue siendo muy citada debido a la gran cantidad de datos históricos verídicos que contiene.
El portal digital Open Library ofrece la reproducción facsímil íntegra de varias ediciones de este libro, así como de otro trabajo de García Camba sobre el mismo conflicto, Apuntes para la historia de la revolución del Perú.
Una importante figura en la política del siglo XIX
Andrés García Camba, nacido en Monforte en 1793 y fallecido en Madrid en 1861, inició su carrera militar en 1810 combatiendo en la guerra napoleónica. En 1816 fue enviado a Sudamérica y participó en varias campañas militares en la actual Bolivia y el norte de Argentina. Fue destinado más tarde al Perú y luchó en diversas batallas, entre ellas la de Ayacucho, que marcó el fin de la dominación española en el continente.
A lo largo de su vida, el militar monfortino ocupó los cargos de capitán general en Galicia, el País Vasco, Filipinas y Puerto Rico y de gobernador del Banco de San Fernando, antecesor del Banco de España. Afiliado a la masonería y de ideología liberal, desempeñó igualmente una intensa actividad política, siempre muy vinculada al antiguo Partido Progresista. Fue ministro de Marina, Comercio y Ultramar en el gobierno del general Espartero y también resultó elegido como procurador en Cortes por Manila, diputado por Lugo y senador por Valencia.