Mariño asciende a la Preferente

luis conde MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

El árbitro de 23 años llega a la categoría después de una gran temporada

05 jul 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Monforte tendrá un nuevo árbitro en la Preferente Autonómica la próxima temporada. Se trata de Iván Mariño Rodríguez, que con 23 años se estrena en una categoría semiprofesional. Su ascenso ha sido meteórico, ya que tan solo lleva cinco campañas como árbitro, circunstancia que demuestra el buen trabajo y los buenos arbitrajes que ha realizado en las últimas temporadas.

Mariño está muy contento con el hecho de poder dirigir en Preferente. «Es una gran satisfacción y el resultado de un trabajo bien hecho desde que comencé en este ámbito. Estoy muy contento», comenta el nuevo colegiado monfortino de Preferente.

En algunas ocasiones se vierten algunas opiniones sobre los árbitros que en el caso de Iván Mariño nada tienen que ver con la realidad. Desde ciertos sectores se dice que algunos deportistas optan por el arbitraje porque han sufrido una frustración como futbolistas. El monfortino no está de acuerdo. «Yo fui futbolista hasta hace cinco años. Empecé en el benjamín del Calasancio y llegué hasta la Primera Autonómica. Cuando lo dejé mi idea era seguir vinculado a este deporte, e incentivado por mi padre, que es colegiado, di el paso. Hoy soy muy feliz, porque me gusta lo que hago», añade Mariño.

En las últimas semanas el joven árbitro monfortino se presentó en Lugo a las pruebas teóricas y físicas para optar al ascenso de categoría. Iván Mariño las superó con solvencia, circunstancia que le permitió acudir a las pruebas de Santiago, que eran las definitivas. «Aquí el examen, sobre todo el teórico, fue más difícil, porque ya no era tipo test, sino que había preguntas para desarrollar. La cosa me salió bien, y superé las pruebas con claridad», dice.

Mariño cumplió así uno de sus sueños, aunque reconoce que no esperaba que este ascenso le llegara tan pronto. «Si me lo dicen cuando empecé en este mundo del arbitraje no me lo creo», comenta.

Sus objetivos

Estar con 23 años en Preferente le abre la posibilidad de poder llegar lejos en el arbitraje. Mariño tiene los pies en el suelo, y sabe que si difícil es llegar, más complicado resulta mantenerse. «Ascender a Preferente es un estímulo más para continuar aprendiendo y mejorar día a día. Somos humanos y erramos, por lo que hemos de trabajar y esforzarnos por hacerlo cada vez mejor», apunta.

A pesar de su juventud, Mariño siempre ha demostrado una gran madurez en los terrenos de juego. «La mayoría de las veces los árbitros somos el blanco de las críticas, y se nos mira con lupa. Es verdad que en ocasiones fallamos, pero también lo hacen los futbolistas y los técnicos», dice.