El Valedor no ve irregularidades en la compra de muebles del auditorio

Carlos Cortés
carlos cortés CHANTADA / LA VOZ

LEMOS

La diputada provincial Pilar Garcia Porto, durante una visita al auditorio en plena colocación del mobiliario
La diputada provincial Pilar Garcia Porto, durante una visita al auditorio en plena colocación del mobiliario

La exclusión de una empresa local fue administrativamente correcta

15 abr 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La exclusión del concurso de amueblamiento del auditorio de Chantada de la única empresa local que presentó una oferta para optar al contrato fue correcta desde el punto de vista administrativo. Eso es lo que se deduce de la decisión del Valedor do Pobo de dar por cerrado el expediente que abrió cuando el industrial afectado recurrió a esta institución para denunciar el caso.

La oficina del Valedor tomó la decisión de dar por concluida su investigación después de que la Diputación le enviase un informe de cuatro páginas que describe el procedimiento empleado para contratar las butacas y el resto del mobiliario necesario para dar por terminada la construcción del auditorio. En ese informe, el organismo provincial reconoce que la oferta presentada por la única empresa chantadina que se presentó al concurso no llegó a ser evaluada, pero precisa que si quedó fuera fue en aplicación de la normativa que regula este tipo de concursos públicos.

Antonio Vázquez no niega que la oferta con la que pretendía competir por este contrato estuviese incompleta. Lo admite, pero considera excesivo que lo hayan descalificado sin darle opción a añadir la documentación que faltaba. Porque además asegura que se trató de un simple olvido y que podía haber incorporado esa información sin problema alguno. Además, apela a su inexperiencia en estos asuntos, porque este era el primer contrato público al que optaba.

Dos sobres

En su respuesta al Valedor, la Diputación da a entender que el procedimiento solo contempla la subsanación de errores en el momento en que la mesa de contratación abre el denominado sobre A, en el que las empresas aspirantes incluyen documentación administrativa general. En ese sobre, la empresa de Chantada había incluido todos los datos requeridos. Una vez abierto también el sobre B, el de la oferta económica, la mesa de contratación decidió enviar las ofertas al servicio de contratación Contratación e Fomento de la Diputación, que para que comprobase si todas cumplían los requisitos técnicos que figuraban en las bases del concurso.

Fue ese servicio el que determinó que la propuesta de la empresa local no se adaptaba a las bases, básicamente porque le faltaba una descripción del servicio posventa y del servicio de garantía que ofrecía. Estos dos requisitos figuraban en las bases como necesarios.