Severino Rodríguez insiste en que la desaparición del contrato no les permitió reclamar las inversiones
24 dic 2014 . Actualizado a las 04:00 h.Trece años después de la firma del contrato del agua en Monforte, el cumplimiento de las contrapartidas que ofreció Aqualia a cambio de la concesión continúa en el aire. En la etapa de gobierno del PP, entre 2001 y 2003, no se pudo ir más allá del ingreso del canon inicial, cuyo destino deja más sombras que luces en la comisión que investiga el contrato. No le fue mucho mejor al BNG. Después de tres mandatos consecutivos, el primero en coalición con el PSOE, todo sigue como estaba en este espinoso asunto. Severino Rodríguez descarta sin rodeos que pueda cambiar algo en sus últimos meses al frente del Ayuntamiento.
El alcalde asume que será la corporación que salga de las urnas en las elecciones de mayo próximo la que tenga que resolver el problema de las inversiones pendientes por la concesión del agua. «Haberá que ver as cousas que non se cumpriron e poñer o seu listado sobre a mesa», señala. Aunque no esconde su responsabilidad por no haber sido capaz de plantear esa «tabla reivindicativa», insiste en que se trata de una culpa compartida con el PP. «Teño a cota de responsabilidade, como a ten o anterior alcalde. Agora toca mirar para adiante», afirma Severino Rodríguez.
Si el BNG no pudo ir más allá en la consecución de las inversiones prometidas fue, según su valoración, por carecer «dunha persoa no organigrama municipal encargada de vixiar o contrato» y también «pola desaparición dos documentos que apareceron recentemente».