Solo los votantes del PP lo respaldan de forma mayoritaria. Casi el 40% de los monfortinos se oponen y el 30% lo apoya
30 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.Fue la primera polémica de un mandato municipal rico en polémicas afiladas. La decisión de darle a la segunda ronda urbana el nombre de Manuel Fraga provocó una fuerte oposición en las bases del BNG y del PSOE, después de que los concejales de estas dos formaciones se abstuviesen en el pleno para que saliese adelante la propuesta, presentada por el Partido Popular. Tres años después, la cuestión está congelada y la calle sigue sin nombre, y la encuesta de Sondaxe muestra que este asunto está muy lejos de suscitar unanimidad entre los monfortinos. Casi el 40% de los consultados se opone a que Fraga entre en el callejero local, mientras que un 30% lo apoya. Los demás dicen no estar a favor ni en contra o simplemente no contestan.
La entrada del expresidente de la Xunta en el callejero de Monforte solo encuentra un respaldo mayoritario entre el electorado del PP. El 67,2% de los que recuerdan haber votado a esta formación política en las últimas elecciones municipales dicen estar de acuerdo. Muy pocos votantes populares se oponen (apenas un 4,5%) pero a un 32% les da lo mismo o no contestan.
En todos los demás segmentos por recuerdo de voto son más los que están en contra. Especialmente mal lo ven los que en el 2011 eligieron la papeleta del actual alcalde, que unos días después de haber propiciado con su abstención la aprobación de la propuesta del PP pidió disculpas públicamente y reconoció que había sido un error.
La negativa más tajante
Entre los votantes del Bloque, el 21,5% están de acuerdo con ponerle una calle a Fraga pero el 54,3% se oponen. El 19,9% no solo se están en desacuerdo, sino que se muestran frontalmente en contra, un porcentaje de oposición tajante solo superado entre los que hace cuatro años se abstuvieron en las elecciones.
A aquel pleno no había acudido María José González, uno de los cuatro ediles que tiene el PSOE en la corporación monfortina. Después aclararía que si llega a haber estado no se habría abstenido como sus tres compañeros, sino que habría votado en contra. El sondeo dice que el 38,4% de los votantes del PSOE opinan igual que ella y dicen no a que haya una calle Fraga, pero que al 21,5% les parecería bien. Al 31,7% les da igual y un 1,7% no contestan.
Abstención y nuevos votantes
A los que no votaron en el 2011 porque decidieron abstenerse tampoco les parece que Fraga deba tener una calle en Monforte. Están totalmente en desacuerdo el 22,4%, simplemente en desacuerdo el 17,4%, de acuerdo el 20,3 y totalmente de acuerdo el 6,7. Es decir, un 39,8 de rechazo frente a un 27% de respaldo.
La encuesta también revela lo que piensan los que en el 2011 eran demasiado jóvenes para votar pero que en mayo del año que viene ya tendrán al menos 18 años. Un 48,7% no quieren una calle Manuel Fraga, un 15% sí y el 36% carecen de una opinión formada a este respecto.
Las diferencias por edades
Por edades, el rechazo es mayor entre los jóvenes, entre los que los encuestadores no encontraron a nadie que eligiese la opción «totalmente de acuerdo».
El sondeo dice que el 23,6% de los monfortinos que ahora tienen entre 18 y 34 años están de acuerdo con que la segunda ronda urbana se llame Manuel Fraga. Suman quince puntos más los que no quieren (el 28,1% están en desacuerdo y el 20,6% totalmente en desacuerdo). El 27,7% restante no está a favor ni en contra.
Entre quienes están en la mitad de la tabla de edades hay algo más de equilibrio, aunque son claramente más los que se oponen que quienes lo apoyan. El 28% de los monfortinos que tienen de 35 a 54 años están a favor y el 38,8% en contra. Entre los mayores, hay empate. El 36,1% se oponen y un porcentaje idéntico se muestran de acuerdo.
Si se escoge la división por sexos, resulta que entre los hombres hay algo más de apoyo que entre las mujeres. Un 31,6% de ellos dicen que sí y un 35,9% que no, por un 28,8% de síes y un 43,7 de noes femeninos. Por último, el rechazo es similar entre los que tienen trabajo y los que no tienen ninguna ocupación laboral remunerada. El 29% de los que están activos y el 31,7% de los desocupados dirían que sí y el 37,4% y el 42,2, respectivamente, optan por el no.