Fue la ubicación de la casa cuartel de la Guardia Civil, en Concepción Arenal, lo que motivó que los vecinos comenzasen a llamarla calle de los Guardias. El cuartel daba mucha vida a esta calle. Tenía asignado un capitán, un teniente, un sargento y dos cabos, hasta completar una treintena de efectivos que hacían servicios de vigilancia en campos de fútbol, ferias y trenes de viajeros. En el año 1987, la Guardia Civil y el destacamento de Tráfico, que se encontraba en la misma calle, en la casa llamada del Potencia, son trasladados al nuevo cuartel construido en la calle doctor López Suárez. La antigua calle de los Guardias se quedó sin cuartel y aquel nombre se va disipando en el baúl de los recuerdos.
El Retiro. El centro de Monforte también tenía su callejero popular. Desde su apertura en el año 1957, en la calle Hermida Balado, el bar El Retiro se hizo muy popular y adquirió gran prestigio por su cocina. Era un referente para muchas familias que se dejaban caer por allí a las horas del vaseo. Desde un principio, sus clientes y la ciudadanía en general, le fueron endosando el nombre del bar a la calle donde se ubicaba. Tras el cierre, en el año 1999, el nombre del Retiro se va olvidando.
Puente de la Virgen. Mayor arraigo mantiene el nombre del puente de la Virgen, que se debe a una talla religiosa que estaba colocada en el pretil izquierdo, al lado de una piedra labrada donde resalta el escudo antiguo del ayuntamiento monfortino, del año 1853. Cuando se hicieron las reformas de ensanche del puente, se quitaron los dos elementos, pero al finalizar las obras no volvieron a su sitio. Debido a las protestas de los vecinos, la piedra fue devuelta y recolocada pero la talla de la santa nunca se supo nada. Alguien, posiblemente, no quiso que la virgen estuviera más tiempo a la intemperie.
Calle del Asilo. Aunque nunca hubo letreros informativos con ese nombre, en tiempos los vecinos llamaban calle de Castro Caldelas a la actual Benito Vicetto. En el año 1919, cuando se construyó la Casa Asilo de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, en un amplio solar entre Eduardo Pondal y Malvarón, tanto las monjas del geriátrico, como los pocos vecinos que vivían enfrente pasaron a utilizar el nombre de calle Asilo para direcciones postales y asentamientos en general. Algunos de los actuales vecinos, aún dicen recordando con nostalgia que viven en la que fue calle del Asilo.