No es la primera vez en los últimos años que alguien intenta entrar en una sucursal bancaria
del sur de Lugo por el expeditivo método de apalancar la puerta. Y aunque se trate de un sistema rudimentario, lo cierto es que a veces funciona.
A principios del pasado mes de octubre, agentes de la Policía Nacional sorprendieron una noche a un hombre encapuchado, con guantes, una funda de trabajo de color azul dentro de la sucursal de Novagalicia Banco en el barrio monfortino de la Estación. Había entrado forzando la puerta con una palanca. Los policías frustraron el robo porque un vecino oyó ruido en la oficina bancaria y llamó a la Policía. El detenido era un vecino de O Incio.
Antes de eso, en marzo del año 2007 una pareja de ladrones usaron un soplete para tratar de abrir el cajero automático de la oficina de Novagalicia Banco (entonces Caixa Galicia) en Rubián (Bóveda). No lo consiguieron y tuvieron que irse de vacío. Uno de ellos fue identificado y detenido porque fue se le veía la cara en la grabación de la cámara de seguridad. Su compinche no, porque iba encapuchado.