Severino Rodríguez lanza un órdago a la oposición para aprobar las cuentas
19 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Habrá moción de confianza en Monforte. Aunque el alcalde se limita a afirmar públicamente que «é o máis probable», la decisión está tomada por el gobierno municipal. Solo falta poner fecha al pleno en el que se votará la propuesta y resolver los aspectos formales con el secretario. La confirmación oficial se hará entre hoy y el próximo lunes, lo más tardar. El BNG prefiere sacar adelante la propuesta de presupuestos que tumbaron PP y PSOE a prorrogar los del pasado año. Y el único camino, debido a su gobierno en minoría, es lanzar este órdago a la oposición.
«Unha prórroga dos presupostos do ano pasado tería moitas limitacións», señala Severino Rodríguez. La principal, según su versión, es que bloquearía la firma del convenio para la ampliación del paseo fluvial hasta Piñeira. «Ou se aproba un novo orzamento ou non se pode facer fronte a unha obra desa envergadura», argumenta. Tras el voto en contra del PSOE, «o único camiño» que le queda al BNG es, según el regidor, «volver con eles a pleno ligados a unha moción de confianza».
En el supuesto de que PP y PSOE rechacen de nuevo las cuentas municipales, la presentación de la moción de confianza dará pie a la apertura de un mes de plazo para que la oposición presente candidatos alternativo a la alcaldía. Si no lo hace, o no logra los apoyos suficientes para reemplazar al actual regidor en la consiguiente votación, el presupuesto quedaría aprobado automáticamente aunque el Bloque no tenga la mayoría de concejales necesaria para sacarlo adelante.
Pese a que el desencuentro con el PSOE se escenificó en el último pleno, el gobierno municipal ya era consciente con anterioridad de los problemas con que se iba a encontrar para aprobar el presupuesto. Los daños colaterales que sufrieron los socialistas en la polémica suscitada por la aprobación inicial del plan general de ordenación forzaron un cambio de estrategia en el grupo municipal.
Presiones de la ejecutiva
A instancias de la ejecutiva de su partido, José Tomé tuvo que marcar distancias con el BNG, que al comienzo del actual mandato declinó reeditar el gobierno de coalición con el que se estrenó como alcalde Severino Rodríguez.
El regidor se reincorporó ayer a su puesto, tras unos días de descanso en los que ejerció como alcaldesa María Xosé Vega. Aunque Severino Rodríguez se escudó en esta circunstancia para no pronunciarse con claridad sobre la moción de confianza, la decisión de someterse a ella estaba tomada antes incluso de su marcha. La presión de la ejecutiva del PSOE sobre Tomé no le deja otra salida.