Bocadillos rellenos de solidaridad

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

1 Buena parte de los alumnos del colegio de los Escolapios de Monforte comieron ayer de bocadillo. Es el menú de lo que en el centro han llamado «Operación bocata». Por el precio de tres euros, los chavales y los casi trescientos padres que participaron en esta iniciativa, recibían un bocadillo, una pieza de fruta y un botellín de agua. Entre padres, alumnos y profesores, fueron ochocientos los que se apuntaron a comer en el patio del colegio otros tantos bocatas solidarios. Sí, solidarios. La idea es utilizar el dinero recaudado -unos 2.000 euros- para costear el comedor y el material escolar de las familias más necesitadas del centro. Como en años anteriores, la asociación de padres de alumnos, para recaudar más fondos, ofrecían a los mayores café al precio de un euro.

Taller de pan y queso

2 La asociación cultural O Colado do Vento de Sober organizó el pasado domingo un taller en el que el menú era -aunque por el título no lo parecía- algo más amplio que el de un simple bocadillo. Se trataba de un taller de elaboración de pan y queso. Aunque había algo más. De la mano de dos vecinas de la soberina parroquia de Neiras, Carmen y Manola, el casi medio centenar de asistentes pudo conocer y participar en el proceso completo de elaboración de queso artesano, leite mazado, pan, empanada, rosca, mantequilla y dulces tradicionales como la torta de roxós o la empanada de rosca. El punto final al taller lo puso una comida en la que los participantes disfrutaron de lo previamente elaborado.

Cerámica viva

3 Sober estaba muy presente -valga la redundancia- en la muestra «Pasado e presente da olería en Lugo», que se ha convertido en la exposición más exitosa de las organizadas por la Diputación en los últimos tiempos. Cerca de mil personas pasaron hasta ayer, día en que quedó clausurada, por la capilla de Santa María para contemplar las 140 piezas incluidas en esta colección. Se trata de piezas de cerámica tradicional entre las que había muchas de las que se elaboran en la parroquia de Gundivós. La exposición, que se inauguró el pasado 30 de enero con un emotivo homenaje a varios alfareros de la provincia, recordaba a los alfareros Agapito González, Obdulia Rodríguez y Daniel Rodríguez, que mantuvieron viva la cerámica tradicional en esa parroquia del municipio de Sober.