La propuesta recibe el respaldo de los nacionalistas y el BNG, además de los concejales independientes
31 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El Ayuntamiento de Chanta envió ayer a Madrid el plan de ahorro que le permitirá acceder al crédito para saldar deudas de hasta seis años atrás con los proveedores. El alcalde, Manuel Varela, logró el viernes el aval del pleno para sacar adelante este programa, que incluye subida de impuestos y recorte de gastos. Lo votaron todos los grupos menos el Partido Popular. Varela se declara sorprendido por el no de los populares. «Non entendo nada -afirma el alcalde en ferencia al PP local- dá a impresión de que quererían que a situación estivese moito peor do que está».
La incertidumbre sobre los recortes que harán falta para poner las cuentas municipales al día duraba desde septiembre, cuando el Ayuntamiento recurrió al primer crédito extraordinario abierto por el ICO para inyectar liquidez a las administraciones locales. Entonces se especuló con el alcance de los recortes que harían falta para poder devolver ese dinero en plazo, en un debate que se recrudeció hace un par de semanas cuando se supo que el gobierno local pediría 2,4 millones de euros más para completar el pago de las facturas pendientes entre el 2006 y diciembre del 2011.
Sin traumas
El alcalde sostiene que finalmente no ha sido para tanto, que Chantada saldrá sin traumas de este bache económico sin traumas. «Imos estar este ano e ao mellor o que vén sen poder facer aportacións importantes para investimentos», admite. Además, habrá subidas de impuestos. «Pero se nos entran ingresos extraordinarios como os que prevemos polas obras do salto de Belesar e dos parques eólicos, dentro dun ou dous anos xa poderíamos sacar 500.000 ou 600.000 euros para investimentos», augura Manuel Varela.
A Ramón Fernández Reinoso, el portavoz del PP, todo esto le suena a las cuentas de la lechera. «Non é realista, porque prevé ingresos que non están confirmados», dice. A su juicio, el plan solo es un balón de oxígeno para ir tirando unos años, pero que no arreglará el problema económico de fondo. Además, vulnera un reciente acuerdo plenario unánime alcanzado a partir de una moción suya que proponía ahorrar recortando gastos pero sin subir impuestos.