Tras 24 días de ayuno, vuelve a su rutina más esperanzada que nunca
30 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Isabel López se ganado a pulso el sobrenombre de «hermana coraje». Hace 17 años asesinaron a su hermana Elena y a su compañero Esteban en el Cash Récord de O Ceao. Nada se sabe del asesino o asesinos. Ni siquiera se encontró el arma del crimen. López inició el día 5 una huelga de hambre indefinida para pedir soluciones. El miércoles, 24 días después de empezar la huelga, recibió al fin noticias: un compromiso del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia. Puso fin a su ayuno arropada por los suyos, que la acompañaron en su primera comida, una sopa: «De momento voy a empezar a comer lo que me vaya apeteciendo». Este es el inicio de un nuevo camino para una familia que, a pesar del dolor, permanece unida y es capaz de transmitir un gran cariño y afecto a quienes les rodean.
-¿Qué fue lo más difícil de estos días y qué fue lo mejor?
-Lo peor fueron los últimos días, no por la sensación de comer, sino por los niños y por mis padres. Mi madre me llamaba para que volviese, temía que me fuera a pasar algo, y mi padre llegó a dejarme de hablar. Lo mejor fueron las historias de la gente, hay quien tiene mucho por lo que luchar.
-¿Mereció la pena?
-Sí. Tengo el compromiso del presidente del Tribunal Superior de que el caso va a pasar del juzgado de lo civil a lo penal. Además, van a hacer lo mismo con otras muchas personas. Esto permitirá que investiguen todas las líneas porque las instrucciones no son las mismas que en lo civil. Cuando sepamos qué juez nos toca en lo penal, le pediremos que incluya a quienes estuvieron al principio de la investigación y que habían sido apartados del caso. Por ejemplo, el inspector Morán, que fue retirado del caso al año. Todo eso nos da mucho que pensar.
-¿Por qué cree que no se avanzó en la investigación?
-Por dejadez, porque pasaron seis jueces diferentes... Y tampoco empezamos a presionar hasta que se cumplieron 15 años. Al principio, quedas como quedas, y tampoco te apetece ni tienes ganas de luchar. Luego íbamos a preguntar a la Policía Nacional y decían que todo iba bien. A los 15 años, pensé que prescribía y comencé a presionar. El año pasado, cuando se cumplían 16, hice la primera huelga de hambre. Además, logré reunir a la subdelegación del Gobierno, Policía Local y Nacional, para que trabajasen juntos porque el problema era que no se pasaban la información unos a otros. Además, aportamos un testigo nuevo y y tuvieron que reabrir el caso, que había pasado mucho tiempo cerrado.
-¿De qué testigo se trata?
-Durante la primera huelga vino un señor a hablar conmigo y dijo que cuando mataron a mi hermana él trabajaba en O Ceao, que había visto algo y creía saber quién pudo hacerlo. Le tomaron declaración e iban a elaborar un álbum de fotos los investigadores. En eso quedaron.
-¿Qué aprendió estos 24 días?
-La huelga de hambre me enseñó que luchar no es inútil, por mucho tiempo que haya pasado, que si no se lucha no se consigue nada. Ahora también valoro mucho más a todos los míos, porque me hicieron saber que están ahí.
isabel lópez hermana de elena, la cajera asesinada en o ceao