UGT, CC. OO. y CIG, los tres usufructuarios del edificio de sindicatos de Monforte, cuya titularidad corresponde al Ministerio de Trabajo, deberán adaptar el próximo año las aulas y la entrada al inmueble para adaptarlo a la normativa sobre barreras arquitectónicas. La homologación de que disponen actualmente dejará de tener validez a partir del próximo mes de enero, por lo que las organizaciones sindicales deberán plantearse, entre otras reformas, la instalación de un ascensor que facilite el acceso a las personas con alguna discapacidad física.
Las direcciones de los tres sindicatos están valorando el coste de la nueva homologación de las dependencias que ocupan en Monforte para tomar una decisión. Una alternativa a las reformas sería trasladar las actividades formativas a un bajo y evitar así problemas como el que surgió recientemente con un vecino que utiliza silla de ruedas y que no pudo seguir un curso de UGT.
Aunque son las organizaciones sindicales y no el ministerio las que deben solventar el problema, cabe la posibilidad de negociar su apoyo económico para poder realizar las reformas que exige la ley de accesibilidad.
Interés del Valedor
El Valedor do Pobo se ha interesado ante las diferentes administraciones implicadas por el caso del discapacitado que denunció la imposibilidad de acceder al edificio sindical en silla de ruedas.