05 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
La crisis tiene sus paradojas en la Galicia interior. A falta de tejido industrial, la hostelería tiene que hacer el papel de locomotora para tirar de la economía. Ahora reclama mano tendida con las terrazas para atender el previsible incremento de la demanda por parte de los fumadores. Quién lo iba a decir: al final la ley antitabaco también tendrá su lado bueno. Mientras Pacadar y el puerto seco no tomen forma, esto es lo que hay.