El gobierno local insiste en que las estadísticas dejan claro que Lugo es una ciudad muy segura. Así lo indicó ayer de nuevo el concejal de Protección da Comunidad y portavoz del gobierno lucense, José Rábade. Destacó el trabajo policial para resolver «determinados feitos puntuais» como fueron los recientes robos en bares y detener a los presuntos autores.
El citado edil señaló que si alguien no se fía de los datos que ofrecen los cuerpos policiales, quizá sí le merezca crédito la memoria de la fiscalía de Galicia, en la que se refleja que los delitos en la provincia de Lugo se redujeron en un 3,37%.
Crítica al PP
La seguridad en la provincia es uno de los frentes de conflicto entre socialistas y populares. En esta batalla terció ayer Rábade para cargar contra la iniciativa del presidente provincial del PP, José Manuel Barreiro, de formular varias preguntas al Gobierno en el Senado. Barreiro pide explicaciones e información sobre el porqué del, a su juicio, aumento del número de incidencias contra la propiedad en la provincia.
Rábade no dudó en acusar a los populares de utilizar el altavoz del Senado para conseguir datos que puede facilitarle la Subdelegación del Gobierno. También opinó que es indigno desde el punto de vista político que, a su juicio, el PP se aproveche del sufrimiento de las personas que han sido víctimas de los delincuentes.
Tras las reuniones de la junta local de seguridad, tanto el subdelegado del Gobierno, José Vázquez Portomeñe, como el alcalde, José López Orozco, suelen insistir en que Lugo es una de las provincias más seguras de España. Apelan a los datos estadísticos que así parecen demostrarlo. En una de las más recientes comparecencias por dicho motivo, resaltaron incluso que aumenta la incautación por la policía de objetos peligrosos debido a la labor preventiva que se desarrolla en el campo de la seguridad ciudadana.