Portomarín vivió el pleno más tranquilo del presente mandato
09 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La cercanía de las elecciones municipales suele aumentar el tono de los debates en los concellos, por lo que resulta curioso que en uno de los que vivieron una etapa más convulsa, el de Portomarín, la última sesión plenaria celebrada el pasado lunes fuera posiblemente la más tranquilla del mandato.
A la inesperada calma posiblemente contribuyó de manera decisiva el hecho de que entre los puntos a tratar no hubiera ninguno que animara a la polémica. De todas maneras hubo otras sesiones de contenido similar en las que los participantes no necesitaron ninguna motivación extra para meterse de llenos en debates sobre temas que no figuraban en el orden del día y que desataron agrios enfrentamientos.
La sesión comenzó con un dato económico, el reconocimiento de unas deudas de 31.869 que el equipo de gobierno explicó alegando que tenían varias subvenciones pendientes de cobro. A continuación trataron la adhesión al convenio del portal único con la Xunta para continuar aumentando servicios en la página web municipal para los ciudadanos que utilizan la administración electrónica.
El BNG presentó dos mociones tipo, una para que los grupos políticos se opusieran a los recortes sociales y otras para que se frenara la subida de los productos de primera necesidad que fueron apoyadas por unanimidad.
Los nacionalistas también propusieron que se iniciaran los trámites para decidir sobre la titularidad de un camino la zona de Cortapezas.
El Bloque estuvo especialmente activo en la sesión y presentó otra moción de urgencia en la que instaba al Concello a que buscara financiación para llevar a cabo la segunda fase de la obra de la Rúa Miño. La Xunta anterior había prometido que se haría ese trabajo y elaboró un proyecto del que los actuales responsables manifiestan no tener conocimiento hasta el momento.
Los ruegos y preguntas, también más calmados que habitualmente, pusieron punto y final a una plácida sesión.