Atendo se defiende de los ataques de CC.OO. y de la concejala Sofía López

lugo / la voz

LEMOS

La empresa Atendo, adjudicataria del servicio de atención a domicilio que presta el Concello de Lugo, asegura que cumple las condiciones del convenio colectivo que afecta a esta actividad e insiste en que la concejalía de Benestar está controlando la calidad del servicio que prestan. Santiago Vázquez y Luis Barros, ambos socios de la empresa, comparecieron ayer ante los medios para explicar su versión en el conflicto laboral que ha llevado a Comisiones Obreras a convocar una huelga todos los martes, con caracter indefinido. Según la empresa, la incidencia no trasciende al servicio a los mayores.

Luis Barros explicó que desde el 19 de octubre mantienen reuniones con el comité de empresa para negociar la jornada de trabajo y los desplazamientos, dado que al asumir el servicio se encontraron con un reparto desigual de las horas y para tratar sobre la antigüedad y otros asuntos pendientes. Barros apuntó que las negociaciones discurrían por la vía normal, hasta que irrumpió en escena Manuel Paz, conocido en el mundo sindical como Macario y desapareció Jesús Castro, el secretario comarcal. «Llegó ?dijo? con una actitud que no entendimos y empezó a recriminar cosas».

Sorprendidos por la huelga

El director comercial de Atendo explicó que se vieron sorprendidos por una convocatoria de huelga, que según dijo, no compartía una de las delegadas de CC.OO. Figuraba como miembro del comité de huelga y que aseguró que desconocía esa circunstancia y que no había firmado ningún papel.

Los responsables de Atendo están muy molestos con las declaraciones de la concejala del PP Sofía López Linares. Luis Barros solo se explica las manifestaciones de la concejala en que ignora las condiciones del servicio, establecidas en el pliego y que insistió estaban cumpliendo. «Imagino ?dijo? que se trata de una argucia política y partidista».

Barros, que confia en una pronta solución al conflicto ?el lunes hay una reunión? quiso dejar claro que el personal que subrogó de Cruz Roja es de «calidad», aunque reconoció que se vio obligado a efectuar dos despidos. Uno de ellos no se llegó a producir y a la trabajadora le impusieron una sanción y el otro fue después de dos quejas de usuarios por comportamientos que se negó a desvelar. Luis Barros Ríos reconoció que recibió amenazas de que lo van a denunciar por acoso laboral.