Alrededor de veinte personas tuvieron que ser desalojadas durante la noche de un edificio de Monforte en el que se había declarado un incendio. El fuego destruyó por completo un apartamento situado en la última planta del edificio de cinco pisos del número 12 de la calle Ourense. Las causas del fuego no están claras, pero todo apunta a un cortocircuito.
El primer aviso de lo que estaba sucediendo lo dieron los vecinos del inmueble poco antes de la medianoche del viernes, alertados por el humo. Es posible que el fuego llevase ya un tiempo encendido, porque los bomberos llegaron en pocos minutos y el incendio ya se había extendido por todo el apartamento, de manera que incluso resultaba difícil saber dónde había empezado. En ese momento, se había formado una enorme humareda visible desde varios kilómetros de distancia.
Mientras los dos bomberos de guardia subían al último piso, agentes de la Policía Local llamaba a todas las puertas para pedir a los vecinos que desalojasen el edificio. Al lugar acudieron también una patrulla de la policía nacional y una ambulancia. A pesar del susto y de que a esas horas algunos estaban ya acostados, los vecinos salieron de sus casas ordenadamente y nadie tuvo que recibir asistencia sanitaria.
Diez minutos antes de la una, los bomberos habían acabado de apagar el fuego y la policía avisaba a los vecinos de que ya podían volver a sus casas. Las llamas habían destruido por completo el apartamento con todo su mobiliario. En realidad, apagar las llamas no les llevó a los bomberos más que unos diez minutos, pero después tuvieron que enfriar la zona y comprobar que las llamas no habían afectado a la estructura del edificio.