Antonio Flores, además de responsable de empresas de compraventa de Aprevar, es uno de los perjudicados por las prácticas que denuncia. En más de una ocasión en las inmediaciones de su negocio otras empresas de fuera de la ciudad aparcaron vehículos a la venta. «E, non son precisamente particulares que queren vender o seu coche», asegura.
Flores insiste que éste no es un problema nuevo en el sector, pero quienes están funcionando de forma legal y pagando impuestos, notan estas prácticas en el funcionamiento de sus negocios, con mayor intensidad por el descenso importante habido en las ventas. «Sempre funcionaron -insistió- e traballan todo o ano e dedicánse todo tipo de xentes, pero agora están, non só quitándonos mercado, senon tamén desprestixiando a nosa profesión».
Según este empresario, la venta de vehículos en la calle, además de perjudicar al sector, también afecta al cliente. «A xente -apuntó- conta coa boa fe do intermediario e non se da conta do que pasa ata que xurde algún problema».
Forma de actuar
Explicó que es práctica habitual que un particular, dado de alta como autónomo o en algunos casos ni eso, compre varios vehículos, que pone a la venta. La transferencia no se realiza hasta que aparece un comprador, por lo que el intermediario no figura oficialmente en ninguna operación ni tiene que dar cuentas a Hacienda ni a ninguna otra administración de su actividad. Cuando surgen los problemas el comprador no tienen adónde reclamar, ni a Consumo ni a la policía, salvo que sea una estafa en toda regla, apuntó.
Según Flores, las casas de compraventa, sin embargo, ofrecen unas garantías a los clientes que quienes venden coches en la calle no pueden ofrecer. Como mínimo se responsabilizan de un año para solucionar cualquier deficiencia que presente el vehículo, salvo los elementos que lleva aparejado el mantenimiento.
Flores aseguró que si bien las autoridades no actúan contra quienes carecen de licencia de actividad y venden coches, pero sí llegaron a sancionar a un empresario legalmente establecido por aparcar vehículos en las inmediaciones de su negocio.
Inversión reducida
Para el representante de las compraventas de Lugo, las prácticas que denuncia proliferan porque no existe normativa que las impida y porque supone una actividad que no requiere empleados ni una inversión elevada, teniendo en cuenta que, salvo los de gama alta, suelen ser vehículos de precios asequibles. A cambio pueden obtener unos ingresos adicionales.
Según Flores, en las importaciones de vehículos se está dando una situación similar. En este caso, según dijo, las actuaciones de la administración, cuando supone la compra de varios vehículos en Alemania o en Holanda, son más fáciles de comprobar. Se pueden localizar en las matriculaciones o en la propia ITV. «Penso que non interesa actuar. Non hai vontade de facelo porque non o consideran como un fraude real a admnistración».