La ruta de visita a la trampa medieval ya ha sufrido serios desperfectos
16 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Las lluvias y las altas temperaturas de las últimas semanas han dificultado de forma considerable el acceso a la recientemente creada ruta del foxo de lobos de Monteagudo, en O Incio. La maleza invadió buena parte del tramo inicial del camino que lleva a la antigua construcción, lo que puede suponer una importante molestia para quienes lo recorren.
No es este el único desperfecto causado por las incidencias meteorológicas en la ruta. Cuando se acondicionó el itinerario, el sendero de acceso -que discurre por una ladera sumamente empinada- fue provisto de una serie de losas de pizarra dispuestas a modo de escalones para facilitar el recorrido y permitir observar la construcción, formada por dos grandes muros que en algún tramo llegan a tres metros de altura. Pero el desbroce que se llevó a cabo para preparar este sendero dejó el terreno expuesto a la erosión, propiciando varios corrimientos de tierra que han desplazado algunas de estas losas. El problema puede afectar sobre todo a personas mayores o con problemas de movilidad y a niños de corta edad. Por otro lado, la falta de señalización en el inicio de la ruta puede dar lugar a que visitante se despiste y tenga dudas sobre por dónde empezar la caminata.
El foxo de Monteagudo, cuyos orígenes pueden remontarse a cerca de un milenio, fue catalogado por Patrimonio en marzo del 2002. La ruta de visita fue acondicionada la pasada primavera por operarios de la Xunta la pasada primavera, por iniciativa del Ayuntamiento de O Incio.