Los constructores aguardan desde hace siete meses el prometido avance del plan general

La Voz MONFORTE/LA VOZ.

LEMOS

Los empresarios de la construcción aguardan desde hace siete meses que el alcalde de Monforte les entregue el prometido avance del Plan General de Ordenación Municipal. Desde finales de 2008 es un nuevo equipo redactor el que trabaja en la propuesta, pero el cambio no ha servido para que se agilice la presentación del documento. Fuentes del sector indicaron ayer que la situación es «difícil de entender» y apuntaron a que, de no ser por los efectos de la crisis sobre la actividad de los constructores, los retrasos en la elaboración del planeamiento urbanístico «clamarían ao ceo».

El equipo que se hizo cargo inicialmente de la redacción del plan general presentó en mayo de 2001 un primer avance, tras valorar las alegaciones presentadas por los vecinos al borrador que se había sometido previamente a información pública. Las objeciones que plantearon posteriormente los servicios de Urbanismo de la Xunta a esta propuesta fueron el argumento que esgrimió el actual grupo de gobierno para sacar a concurso de nuevo la redacción del plan en octubre de 2008.

Complicaciones

El compromiso municipal era que, un año después, los constructores recibirían un avance de la nueva propuesta. El pasado mes de noviembre, sin embargo, el alcalde notificó a los empresarios que habían surgido algunas complicaciones que obligaban a retrasar la presentación del documento. A estas alturas de año, según señalan desde la asociación del sector, esa primera toma de contacto con el nuevo equipo redactor del plan general no tiene fecha.

La indefinición sobre el planeamiento urbanístico salió a relucir en la última reunión que celebraron en Monforte los cargos del PSOE en la comarca. El concejal Jaime Vázquez hizo una valoración muy negativa de la gestión del gobierno municipal en este asunto y acusó al alcalde de «secuestrar» el plan para evitar que su debate coincida con la campaña de las próximas elecciones municipales. De acuerdo con su exposición, la «cobardía política» del BNG en materia de urbanismo agravará los perjuicios que ya está causando a los constructores la actual crisis económica.