La gran mayoría de las quejas al PXOM chantadino están siendo aceptadas

La Voz

LEMOS

El equipo redactor del Plan Xeral de Ordenación Municipal de Chantada (PXOM) necesita tres meses más para revisar las aproximadamente quinientas alegaciones presentadas contra la versión inicial del nuevo planeamiento urbanístico, que fue aprobada por el pleno el verano pasado y estuvo en exposición pública a final de año. Así lo explicaron los técnicos que trabajan en el proyecto a los portavoces municipales, durante la reunión que mantuvieron recientemente. Los representantes del equipo redactor al que le fue adjudicado hace años la elaboración del PXOM confirmaron que ya habían revisado 117 alegaciones. De todas estas, ellos proponen aceptar e incluir en el proyecto alrededor de cien. De mantenerse esta proporción, cerca de un 90% de las quejas presentadas serán tenidas en consideración. Los portavoces del Gobierno local ya anticiparon en su día que una buena parte de las alegaciones presentadas corregían deficiencias formales difícilmente defendibles. Lo que el Ayuntamiento sigue descartando es la apertura de un nuevo plazo de exposición al público, una reclamación que en su día abanderó el Partido Popular, cuyos responsables consideraban que la cantidad de errores que presentaba el avance del PXOM es lo suficientemente grande como para justificar una medida así. Al alcalde, en cambio, le parece que abrir un nuevo plazo supone en la práctica paralizar todo el procedimiento y aplazar sin fecha la entrada en vigor del nuevo ordenamiento urbanístico. En el gobierno municipal creen que al ritmo actual, y siendo optimistas, el equipo redactor podría tener lista una nueva versión del plan a finales de este año. La corporación local tendría entonces que votarlo para que el Ayuntamiento lo envíe de nuevo a que la Xunta le dé el sí definitivo. En unas recientes declaraciones a la televisión local Televinte, el alcalde, Manuel Anxo Taboada, explicó que una parte significativa de las alegaciones piden más suelo urbanizable, una medida que «ten os inconvenientes de que os propietarios van pasar a pagar como solar se non constrúes e de que a Xunta limita esa cualificación aos terreos que xa teñen un proxecto para obrar por parte dos propietarios».