La moción de censura despertó más expectación en los medios de comunicación que en el propio pueblo en un pleno correcto que duró apenas 35 minutos
23 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El relevo en la alcaldía de Láncara se realizó con absoluta normalidad en un acto que fue seguido casi por tantos representantes de medios de comunicación y políticos foráneos como por vecinos.
Pocos minutos después de las once ya no era sencillo aparcar cerca del Consistorio, en parte debido a que está en las inmediaciones del centro de salud y era la hora de mayor afluencia de pacientes. La presencia de un mayor número de agentes de la Guardia Civil que lo que es habitual en el pueblo y de un nutrido grupo de periodistas era lo único que daba alguna pista sobre lo que iba a suceder en el Concello.
A menos de cinco minutos para las doce todavía se podía encontrar sitio en el salón de plenos, debido en parte a que la gente se demoró en entrar. A la hora fijada la sala estaba llena con mucha gente de pie en los pasillos. El número de asistentes estuvo alrededor de 200.
La primera pulla de la jornada la protagonizó Ricardo Varela, quien al saludar a José Luis Iravedra le espetó «¡Qué, a rematar la faena!».
Uno de los momentos más esperados era la entrada del todavía alcalde, Darío Piñeiro, que fue recibido con la mayor salva de aplausos de toda la mañana.
El secretario, el único que iba perfectamente trajeado para una ocasión tan especial, procedió a leer la moción y Eladio Capón tomó la palabra para decir únicamente que ya estaba todo explicado en el documento y que lo habían presentado «sin idea de hacer daño».
Darío Piñeiro tomó la palabra para agradecer a vecinos y trabajadores municipales su apoyo y desglosó todas las obras que hizo en su mandato que cifró en 4 millones de euros. Capón le replicó que estaba todo muy bien, pero que algunas obras ya las dejara empezadas él.
En el turno de réplica, Darío Piñeiro ya fue más duro recordando los enfrentamientos personales entre el anterior regidor y Ricardo Núñez en las pasadas elecciones y llegó a decir que «no son capaces de mirarse a la cara». También dejó caer sus dudas sobre quien será el próximo alcalde del PP. El secretario pidió que no se entrara en temas personales y dio la palabra a los portavoces. En Tega rechazaron hablar y el BNG leyó un comunicado.
La moción se impuso y el anuncio de que Eladio Capón era el nuevo alcalde fue recibido con una ovación.