Los responsables municipales piden un consumo responsable hasta que el suministro vuelva a la normalidad
21 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Una avería en el sistema de bombeo de la planta potabilizadora de Ribas Altas, registrada durante la madrugada del miércoles al jueves, dejó sin agua a las parroquias de Monforte que se abastecen de la traída municipal. Al cierre de esta edición, los técnicos de la empresa Aqualia, concesionaria del servicio, trataban de restablecer el suministro a la zona rural. Dos de las tres bombas de la estación depuradora de agua potable quedaron inutilizadas como consecuencia de la avería, que según informó el Ayuntamiento no afectó a los vecinos del casco urbano.
Los sistemas de bombeo que quedaron fuera de servicio son los que permiten enviar el agua potable a los depósitos que abastecen a la zona rural de Monforte. Las únicas parroquias que se libraron de la avería son Gullade, Guntín, Marcelle y Rozabales, que tienen depósitos propios, y Moreda y Fiolleda, que pese a tener instalada la traída no pueden beneficiarse de ella por las diferencias económicas que mantienen el Ayuntamiento y Aqualia sobre el pago de los gastos de mantenimiento.
El responsable del área municipal de Servicios, José Luis Rodríguez Rivera, explicó que los trabajos de reparación se iniciaron a primeras horas de la mañana de ayer y que se trata «dunha tarefa complicada que levará o seu tempo». En consecuencia, el concejal eludió dar plazos para la resolución del problema. «No momento en que as avarías estean solucionadas, volverá recuperarse o subministro de auga ás parroquias», indicó.
Instalaciones caducas
Mientras tanto, Rodríguez Rivera hizo un llamamiento a los vecinos del casco urbano para que realicen «un consumo responsable de auga». Esta invitación tiene que ver con el problema existente en las parroquias y también con la precaria situación del abastecimiento, que motivó ayer un nuevo pronunciamiento del gobierno municipal sobre la necesidad de construir otra potabilizadora. «A actual está caduca e pode orixinar problemas deste tipo en calquera momento», dijo el concejal.
En los últimos años, el gobierno municipal ha realizado diversas gestiones con el fin de conseguir la financiación precisa para acometer la construcción de una nueva potabilizadora, por considerarla «unha infraestrutura imprescindible para o Concello». A esta alturas está garantizado el apoyo económico del Ministerio de Medio Ambiente, pero sigue pendiente el compromiso de la Xunta de Galicia para completar los seis millones de euros que se precisan.
«O problema non é que se derramen as bombas, senón a situación de precariedade que agora se pon claramente de manifesto», señaló el alcalde, Severino Rodríguez, que espera ahora que la Xunta «poña o que fai falta» para acometer cuanto antes la construcción de la nueva potabilizadora. El regidor ya trasladó formalmente la propuesta a la coordinadora territorial de la Xunta en Lugo, Raquel Arias.