El alcalde, José López Orozco, señaló ayer que José Rábade es «un magnífico portavoz» del gobierno local, y seguirá realizando estas funciones. Pero cuando en las reuniones de la junta de gobierno, o en ocasiones similares, se tomen decisiones de calado que afecten a otras áreas, serán los propios delegados los que informarán directamente. De este modo, el presidente de la corporación municipal parece querer asegurarse de que quien ejerza de portavoz conozca a fondo los asuntos de que se trate, con el fin de poder facilitar una información clara.
López Orozco dijo lo que, a la vista de sus explicaciones, resultaba obvio: no hay cambios en el gobierno local. Tampoco, al menos no los comentó, cambios en cuanto a las competencias de cara área. El objetivo es que el mismo equipo sea más eficaz, al menos en el terreno propiamente político. Orozco dio a conocer los citados cambios ayer, el mismo día en el que empezó a ejercer como jefa de gabinete la hasta ahora responsable del servicio de comunicación del Ayuntamiento, Susana Pardiñas; su anterior puesto lo desempeña, también desde ayer, Silvia Pena.
Circunstancias
El alcalde señala que el cambio se produce en un determinado entorno: reciente pérdida por el PSOE del Gobierno gallego y una coyuntura económica de crisis. Precisamente ayer se reunió la comisión municipal de Cuentas, para constatar la caída de los ingresos.