El plegamiento de Campodola, considerado por muchos especialistas como el principal lugar de interés geológico de Galicia, está desde hace años a la espera de que las autoridades autonómicas decidan sobre la posibilidad de declararlo monumento natural. El Ayuntamiento dirigió a la Xunta una petición en este sentido ya en tiempos del último gabinete de Manuel Fraga. Aunque el Gobierno autonómico anunció en alguna ocasión que enviaría a unos técnicos para examinar el lugar y estudiar la posible declaración, la iniciativa sigue paralizada en la actualidad.
La categoría de monumento natural es una figura legal de protección totalmente compatible con la posible inclusión de este territorio en un parque natural y con su pertenencia a la Red Natura. En su momento se pidió también este rango para el valle de A Seara -que conserva importantes huellas geológicas de los glaciares del Pleistoceno- pero la Consellería de Medio Ambiente ya denegó entonces esta posibilidad, por considerar que esa zona es demasiado amplia para aplicarle esta figura de protección, que se reserva para áreas más reducidas. «Sería posible, por exemplo, declarar monumento natural a lagoa glaciar de Lucenza, pero non todo o val da Seara», explica Ramón Vila a este respecto.
Desde que se inauguró el mirador de Campodola, el considerable interés científico del plegamiento se incrementó todavía más gracias a una extensa investigación realizada por geólogos y matemáticos de la Universidad de Oviedo -publicado en su día en la revista internacional Journal of Structural Geology - que determinó que esta estructura empezó a formarse hace unos 324 millones de años, en el período Carbonífero y que tardó unos 17 millones de años en adquirir su forma actual. El pliegue que puede verse desde el mirador es solo la parte más visible de una estructura gigantesca de más de cien kilómetros de longitud que se extiende hasta las proximidades del Alto del Morredero, en la provincia de León.