El antiguo patronato de Tor envía a la policía a un acto oficial en el pazo

LEMOS

21 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El enfrentamiento entre la Diputación de Lugo y el patronato que reivindica la titularidad del pazo de Tor se hizo más enconado todavía. El organismo provincial había convocado a los medios de comunicación para una visita a la finca del pazo monfortino para mostrar el estado en que fueron encontrados los animales supervivientes del en su día bautizado como Centro Superior Cinexético e Piscícola de Galicia. Cuando el diputado Miguel Sotuela daba una rueda de prensa ante numerosos periodistas, tres agentes del Cuerpo Nacional de Policía llegaron al lugar para pedirle que se identificase. Representantes del antiguo patronato acababan de denunciarlos por entrar sin permiso en su propiedad. La escena pudo ser tensa, pero finalmente resultó más cómica que otra cosa. Los policías llegaron en plena rueda de prensa, pero evitaron interrumpir. Optaron por esperar a una distancia prudente a que Miguel Sotuela terminase de hablar para los redactores y cámaras allí concentrados desde las diez y media de la mañana, la hora que había marcado la Diputación para empezar una visita guiada por las instalaciones en las que el fin de semana habían aparecido restos de aves y conejos muertos en las caballerizas y dos jabalíes aparentemente mal alimentados en un cercado próximo. En cuanto el responsable de Urbanismo de la Diputación acabó sus declaraciones, uno de los policías se acercó y le pidió que se retirasen un poco de los periodistas para hablar con él. Enseguida se le unió Ricardo Parada, el diputado provincial de Medio Ambiente, que también había acudido a la visita. Los dos se responsabilizaron de la entrada de toda la comitiva en el pazo y explicaron a los policías que la Diputación acababa de cesar a los integrantes del antiguo patronato para hacerse cargo directamente del pazo y de su finca y para investigar las supuestas irregularidades cometidas en su gestión durante los últimos años. Una vez conseguida la explicación y la identificación de los dos diputados, los agentes se marcharon y la visita continuó. La de ayer era la segunda ocasión en que representantes de la Diputación entraban en el pazo tras el estallido público de su enfrentamiento con el patronato nombrado en el 2003 por Francisco Cacharro. La primera fue el miércoles pasado. Aquel mismo día, el secretario de la antigua fundación, Carlos Rodríguez de Valcárcel ya le advirtió que estaba «invadiendo una propiedad privada».