Los asaltantes del Gadis actuaron con la cara tapada. El que llevaba la escopeta, Manuel López, se tapaba con un pasamontañas, mientras que el joven brasileño lo hacía con una gorro y otra prenda. Ambos únicamente dejaron al descubierto los ojos para así impedir su identificación.El arma empleada era una escopeta yuxtapuesta con culata y cañones recordados con la numeración de serie borrada. Estaba en muy mal estado de conservación, pero funcionaba con totalidad normalidad.
Robada en Nochebuena
La escopeta, antes de su manipulación, era propiedad de un tío de Manuel. Fue su sobrino quien supuestamente se la robó el día de Nochebuena de 2007 en una vivienda, hecho que no fue enjuiciado ayer. Destaca el fiscal que, tras escapar del Gadis, fue Paulo de Farias Custodio el que se encargó de ocultar el arma utilizada.
Para la vista de ayer fueron llamadas como testigos por parte del fiscal tres cajeras del establecimiento, así como el representante legal de la cadena. También fueron citados un total de cuatro policías, así como un perito especialista en armas. Todos ellos no tuvieron que intervenir como consecuencia de producirse la conformidad previa por parte de los acusados.