Manuel Rodríguez Martínez es desde 1997 el encargado de la tienda Ortoforte, dedicada a la venta de productos de ortopedia, un mercado cada vez más amplio.
-En estos once años ha cambiado mucho el negocio de la ortopedia?
-Se nota cada vez más demanda, porque cada vez hay más gente mayor. Ese mercado crece y seguirá creciendo, más que el de los productos para lesiones causadas por accidentes.
-¿Pero los productos que más se venden son los mismos de entonces?
-Eso sí. Las sillas de ruedas, las camas, grúas, andadores... siguen siendo lo más demandado.
-¿Se ven muchas sillas de ruedas eléctricas, se las piden mucho?
-Siguen teniendo más salida las manuales, porque para que podamos vender una de las otras es preciso que el cliente tenga problemas para manejar una manual pero al mismo tiempo debe demostrar capacidad mental y visual suficiente para llevar una automática.
-¿La demanda es más exigente?
-La gente sabe mucho más que antes, y los productos también se han adaptado a las nuevas exigencias. Antes una cama tipo hospitalaria era muy fea, daba una sensación fría, pero hoy se hacen con líneas modernas, con acabados en madera, y son motorizadas, y no manuales. Eso da comodidad al enfermo y a quien lo cuida.
-Habrán subido los precios, entonces.
-No tanto, porque cada vez hay más competencia tanto entre las fábricas como en los puntos de venta.