El Ministerio y la Consellería de Cultura han firmado un convenio con el Concello por valor de 1.018.000 euros para «colaborar en la ejecución de las intervenciones necesarias para la conservación y restauración de la Muralla Urbana de Lugo», según se establece en el propio documento. Es la primera vez que se firma un acuerdo de este tipo entre las tres instituciones, según recalcó ayer la concejala de Economía, Sonia Méndez.
Mientras que el ministerio y la consellería aportan 500.000 euros cada una, el Concello colaborará con 18.000. Hay que tener en cuenta que el Concello, según se destaca en el texto, invierte cada año una media de 200.000 euros en labores de mantenimiento, cuidado y vigilancia del monumento.
Supervisión de los técnicos
El hecho de que las tres administraciones vayan a coordinar todos los trabajos redundará en una mejor conservación del emblema de Lugo. Para ello se creará una comisión técnica con representantes del ministerio, de la Xunta y del Concello que «determinará los informes, estudios preliminares y proyectos que sea necesario redactar, controlará su elaboración y los aprobará, en su caso», explica el texto del convenio.
En cambio, de los contratos, facturas y gastos se encargará la Consellería de Cultura, que es la administración que tiene las competencias sobre la Muralla en este momento. De todos modos, representantes de las tres administraciones se encargarán de constituir otra comisión «paritaria, de seguimiento y control».
Este convenio estará en vigor hasta el año 2011, pero puede prorrogarse por el tiempo que las partes consideren necesario.
Intento fallido
Es habitual pasear por la Muralla y comprobar que las viviendas aledañas están llenas de pintadas, el adarve lleno de hierbas o incluso bolsas con excrementos de perro. A esto hay que añadir que es extraño el día en el que funcionan todas las luminarias interiores del monumento.
El arreglo de todos estos desperfectos es competencia de la Consellería de Cultura, puesto que el Concello no tiene competencias para intervenir en el monumento.
Esta situación se ha visto agravada por la falta de buenos convenios. El concejal de Medio Ambiente, Lino González Dopeso denunció el verano pasado que el Concello no había podido firmar un convenio con la consellería porque, en el borrador, les pedían que aportaran la cantidad económica más elevada, a pesar de ser la administración más pequeña.
En este sentido, fuentes municipales han recordado que el Concello dedica, cada año, 43.228 euros al mantenimiento del alumbrado ornamental exterior; 13.821 euros a pagar el consumo de este alumbrado; 109.958 euros en tareas de limpieza; 29.874 en el cuidado del jardín exterior; y, por último, 10.079 euros en vigilancia policial. Todo ello suma 206.960 euros.