«El pintor nace y se hace»

Carlos Vázquez

LEMOS

Miguel Franco regresa por cuarta vez a su Monforte natal para mostrar su colección «Mirando al mar»

01 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Con más de cuatro mil cuadros y 52 exposiciones realizadas, el pintor José Miguel González Franco regresa a su localidad natal para mostrar su última colección: Mirando al mar. La exposición estará abierta al público, en la Casa da Cultura, desde hoy y hasta el 10 de julio.

«Cuando miro al mar veo paisaje, colorido y cromatismo, aunque lo más importante es la sensibilidad», advierte Miguel Franco, que así es como firma su obra.

Este lucense, que dejó la ciudad del Cabe después de estudiar en el colegio Divina Pastora y cursar el antiguo bachiller en Los Escolapios, está convencido de que el artista de verdad se hace poco a poco, aunque reconoce que también se debe nacer con algo dentro. «El pintor nace pero eso hay que cultivarlo con trabajo y mucha constancia», explica Franco, recordando que dedica tres horas diarias a pintar.

Tras su fase de aprendizaje, cambió el dibujo lineal por el artístico y realizó su primera exposición en 1975; la segunda sería en Monforte, en 1976. «Pasé a la plumilla, el carboncillo y después empecé a buscar el color con la acuarela», indica.

Sus temas preferidos son: las flores, el paisaje y las marismas, para las que usa el pincel y la espátula con los acantilados.

El artista se considera autodidacta, realista y muy sincero: «Mi pintura no necesita de luces que la favorezcan artificialmente y que después, cuando la quitas de la proyección del foco, nadie reconozca», explica Miguel Franco.

Con ésta, es la cuarta vez que expone en Monforte desde que dejó la ciudad del Cabe para irse a la capital tras haber estudiado en el colegio Divina Pastora y los Escolapios. Desde hace años trabaja en el departamento de la obra social de Caixa Galicia, en Lugo.

A Franco -que también imparte clases de pintura a alumnos de todas las edades- le gusta estar en contacto con el visitante que acude a sus exposiciones; le agrada oír sus comentarios e intercambiar pareceres.

Además, dice que nadie podrá poner como disculpa los precios para no llevarse sus cuadros, ya que su objetivo es que la gente le conozca por su obra.