Es para perros, pero lo importante es que lo usen los amos

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LEMOS

«É para cans, pero o máis importante é que o utilicen os veciños. Os responsables somos quienes temos animais na casa», decía ayer el alcalde, José López Orozco, en la inauguración bajo la lluvia del canil de Acea de Olga, el tercero de la capital.

Situado al final de la calle Alfonso X (junto a la carballeira), tiene más de tres mil metros cuadrados de los que dos mil son césped. Un espacio más que suficiente para que los perros del barrio no hagan sus necesidades en los jardines donde luego juegan los niños o, simplemente, para que corran a su gusto sin molestar a nadie.

«Esta mañá vin cómo vagaba un can pola praza Maior», comentó el alcalde para ejemplificar lo que los propietarios de mascotas no pueden consentir. «Debemos convivir xuntos na cidade e isto é posible se defendemos os nosos dereitos pero tamén os nosos deberes. A cidade é de todos e por iso facemos zonas verdes coma esta», concluyó.

A la inauguración asistieron el concejal de Medio Ambiente, Lino González Dopeso; la concejala de Servizos Xerais, Luisa Zarzuela, y también la popular Teresa Taboada. Todos ellos recorrieron el parque, en el que también se han instalado bancos, una fuente, un dispensador de guantes y, claro está, un colector de excrementos.

El cuarto, junto al Miño

En «pouco tempo» se pondrá en marcha el cuarto canil de la capital, que según indicó el alcalde estará en las proximidades del Miño y del recinto ferial. «É un avance máis para a nosa cidade, en moitos lugares non hai nin un só canil a disposición dos veciños», comentó Orozco. Los otros dos están en el parque de Frigsa y en las Estantigas.

En el canil de Acea de Olga se ha instalado mobiliario urbano como en los otros parques para perros de la ciudad. Además, se han plantado 25 nuevos árboles de los cuales algunos, según indicó el concejal de Medio Ambiente, Lino González Dopeso, estaban en el jardín situado entre A Tinería y el Colegio de Médicos, junto a la Muralla.

Después de Semana Santa, el Concello tuvo que desmantelar esa zona verde, ya que el propietario del solar es la Consellería de Vivenda y lo necesitaba para hacer unas excavaciones. Según cuáles sean los resultados de la excavación, se decidirá si vuelve a hacerse el jardín o no.

En total, en el nuevo canil se han invertido 55.000 euros, que incluyen el arbolado nuevo y los cierres: una valla metálica similar a la de los otros dos recintos y un seto.