El aparente «atractivo» de las drogas esconde un mundo «no que todo é negativo». Esta idea de la concejala de Muller e Benestar social, Carmen Basadre, abrió ayer una mesa redonda celebrada en el IES Lucus Augusti en la que cuatro profesionales de la sanidad, la justicia y las instituciones penitenciarias compartieron con medio centenar de alumnos de primero de Bachillerato los terribles entresijos de las drogodependencias.
El magistrado de la Audiencia Provincial de Lugo José Antonio Varela; el fiscal especial Antidroga de Galicia, José Luis Conde Salgado; el responsable de Saúde preventiva del Xeral-Calde, Carlos Quintas; y el director del centro penitenciario de Monterroso, Víctor Fraga, hicieron hincapié en la necesidad de concienciar a los jóvenes y apelaron a la responsabilidad familiar para combatir un problema que acarrea enfermedades, trastornos psicológicos, pérdida de autoestima, dificultades personales e incluso la cárcel.
«El ''eso no me va a pasar a mí, como el de los accidentes de tráfico''» fue una de las creencias que intentaron desterrar los profesionales en la charla que se abrió tras las ponencias. Uno de los estudiantes destacó que con su «economía» los alumnos de instituto no pueden acceder a algunas de las drogas de las que hablaban los especialistas. Conde Salgado le respondió afirmando que algunos jóvenes piden dinero a sus padres bajo pretextos falsos. «Sabéis que la gente que vende puede bajar el precio de la droga según la pureza, el tamaño o a quien vaya dirigida en ese momento», agregó.
Tanto Quintas como Fraga recalcaron luego la importancia de la comunicación y la confianza entre padres e hijos. «Las personas nos movemos cuando tenemos percepción de riesgo, pero es necesario sensibilizar moviendo actitudes», indicaron.