Caña a José Blanco. Parecía la consigna de ayer en el mitin central del Partido Popular en Monforte. De la estopa se encargaron José Manuel Barreiro y Joaquín García, los cabezas de lista al Congreso y al Senado. A la candidata local le dejaron el discurso constructivo. Raquel Arias anunció que una vez en el Congreso abrirá una oficina del diputado y tratará de impulsar «un gran pacto polo desenvolvemento da comarca», previa consulta con agentes socioeconómicos y también con los demás partidos políticos.
Fue el segundo gran mitin de campaña en Monforte. El BNG abrió la tanda en el edificio multiusos. El PP eligió el restaurante Don Manuel, que tanto vale para actos multitudinaria. Todo un clásico de las campañas populares en Monforte, pero los tiempos cambian y para no arriesgar encargaron sólo la mitad del aforo. Las trescientas sillas colocadas se llenaron enseguida y mucha gente tuvo que seguir los discursos de pie.
Acudieron cerca de quinientas personas, entre ellas todos los alcaldes del PP en la comarca y algunos que podían no haber ido. Como Julio Padilla, descabalgado en el último momento de las candidaturas, que entró con el mitin ya empezado y se sentó muy serio en la silla que le habían reservado en la primera fila. O como la ex parlamentaria María Jesús Tapia, muy animada con una de las banderitas gallegas que repartió la organización, pero en un discreto segundo plano.
El mitin transcurrió en un ambiente intenso, que se desbordó cuando entró el presidente gallego del partido, Alberto Núñez Feijoo, que llegó tarde porque venía de otro acto electoral en Sarria. Antes, García Díez había emplazado a José Blanco a aprovechar el discurso que esta tarde dará en el mitin del PSOE en Monforte para desvelar «cando vai facer a autovía a Ponferrada que prometeu hai catro anos». En su parte de la tunda a Blanco, Barreiro incluyó un repaso a su «longa lista de incumprimentos», que se acabarán, dijo, durante los cien primeros días de Rajoy en la Moncloa, porque ese tiempo bastará para reunir en Galicia un consejo de ministros «que porá enriba da mesa un calendario para executar as obras paralizadas polo PSOE».