El convenio de la pizarra marca la división sindical en Valdeorras

LEMOS

El convenio del sector de la pizarra será rubricado únicamente por el sindicato UGT, repitiéndose lo sucedido tres años atrás con el acuerdo anterior. Los otros dos grupos sentados en la mesa negociadora, CC. OO. y CIG, siguen viendo «muy difícil» poder firmar la propuesta de la patronal, aunque sus representantes prefieren esperar a hablar con la asamblea de afiliados (que los tres sindicatos celebrarán en O Barco y Quiroga en los próximos días) antes de pronunciarse tajantes.

Desde UGT, José Paradelo argumenta que «a oferta que forzamos á patronal a presentar é moi similar ao que pediamos na nosa proposta, á que se acerca moito excepto no da rebaixa da xornada [una cuestión sobre la que la patronal dijo desde un principio que no era negociable]», por lo que ayer llegaron a un preacuerdo que se firmará en la próxima reunión, fijada para el 6 de marzo. Paradelo resalta el hecho de que «se logra que o 70% dos contratos sexan indefinidos».

El incremento salarial será del IPC más 2 puntos cada año (a lo que se une una revisión salarial del IPC más un punto los tres años). En cuanto a la póliza de seguros, está marca en 36.000 euros el dinero a cobrar en caso de accidente con consecuencia de gran invalidez e incapacidad absoluta, 29.000 para incapacidad total, y 33.000 para muerte. Sufrir una enfermedad profesional o común reportará 24.000 euros. Además, se creará el contrato de relevo, cuyos términos se negociarán de manera individual entre empresas y trabajadores; así como el Fondo social de la pizarra «con el fin de mejorar la condiciones salariales, laborales, económicas y culturales de los trabajadores de este sector y sus familiares», tal y como reza en el preacuerdo. «A nosa intención era sacar o convenio adiante pronto, porque mentres non se firma os traballadores están sen el», decía Paradelo. Remarca que se trata de un acuerdo «bo para o sector» y asegura que UGT es una «plataforma seria que pide cousas lóxicas sen facer demagoxia como algúns, que despois nen sequera defenden as súas propostas na mesa».

En contra

Una referencia a los dos otros dos sindicatos sentados en la mesa negociadora, CC. OO. y CIG (ambos con un único representante frente a los tres de UGT, por lo que la firma de este último basta para sacar adelante el convenio), cuyos portavoces veían muy lejana la posibilidad de estampar su firma el día 6.

«Temos que estudialo, pero está claro que non se acerca para nada ao que nós pediamos», remarca Adriano Brito desde CIG. «De todas maneiras, hai que falalo, aínda que moito terían que cambiar as cousas... porque eu teño un mandato claro da asamblea e non ten nada que ver con isto». Y es que en la propuesta de la patronal no aparecen demandas como «a redución da xornada, os permisos ou a IT [incapacidad temporal]», lo que la sitúa «moi lonxe das nosas pretensións».

En similares términos se expresaba Luis Alba desde Comisiones Obreras, aunque sin hacer demasiadas declaraciones, que dará esta tarde en una rueda de prensa. Se limitó a decir que «lo seguimos viendo muy difícil», porque «apenas hay ningún avance sobre lo que ya había». Puntualiza también que la «mayoría de los puntos ya vienen dados por la ley», en referencia al cumplimiento de la normativa de seguridad e higiene, en materia de riesgos laborales, y en el fomento de la igualdad entre hombres y mujeres.

El nuevo documento tendrá también tres años de vigencia.