El nuevo plan urbanístico de Taboada promoverá la creación de más suelo industrial y limitará las alturas máximas posibles en algunas partes del casco urbano. Esos son dos de los principios básicos en los que parecen estar de acuerdo las tres fuerzas políticas representadas en la corporación de Taboada. Sus portavoces participaron ayer por la mañana en una reunión convocada por el alcalde, José Ramos Ledo, para tratar de definir los objetivos generales del plan que tiene que dar relevo a las normas subsidiarias de planeamiento vigentes desde 1994.
Según el alcalde, tanto el PP como el BNG y el PSOE están de acuerdo en las premisas básicas que deben dirigir la elaboración del nuevo plan. La primera pasa por la necesidad de incrementar el suelo industrial en el municipio. Los responsables municipales quieren que las nuevas normas califiquen como suelo industrial una parte de las zonas próximas al actual polígono, para que el Ayuntamiento pueda dar respuesta a cualquier petición de suelo para una nueva empresa, por grande que sea. Pero además, el equipo de gobierno propone la apertura de una segunda área de suelo industrial en las cercanías del Alto de San Roque, al sur del municipio, ya en el límite con Chantada y al paso de la N-540 y de la futura autovía Ourense-Lugo. Según la alcaldía, el portavoz del BNG, Xosé Antón Ledo, prefirió reservarse su opinión sobre la previsión de apertura de este segundo polígono en tanto no estudie mejor la propuesta.
En segundo lugar, el nuevo plan revisará las alturas máximas que será posible construir en el casco urbano. Los representantes de los tres grupos se muestran a favor de promover, en palabras del alcalde, «un crecemento da vila en horizontal e non en vertical».
El nuevo plan establecerá cuatro áreas con límites distintos, para cuatro, tres y dos alturas. Los portavoces decidieron dejar para más adelante la delimitación exacta de cada una de estas áreas.
El tercer eje fundamental de las nuevas normas pasa por el diseño sobre el papel de nuevos viales en el casco urbano.