Aires de cambio en el gobierno local

LEMOS

La probable incorporación de Liñares a la presidencia de la Confederación del Miño forzará a Orozco a decidir quién lo sustituye y a reorganizar su equipo

21 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

La probable salida del gobierno local de Francisco Fernández Liñares para ocupar la presidencia de la futura Confederación Hidrográfica del Miño abre un amplio abanico de posibilidades para la reorganización del gobierno local que preside López Orozco. Y en esta nueva situación, en algunos sectores del partido se apuntan ya algunos posibles cambios que, se materialicen o no, indican por dónde discurrirán en los próximos meses las cosas en la familia socialista en el consistorio.

Liñares, edil de Urbanismo, soporta estos días la tensión añadida por la calificación de una finca de su propiedad, adquirida hace varios años. En significados sectores socialistas no se pone en duda que es el candidato mejor situado para ocupar la presidencia de la Confederación Hidrográfica del Miño, que será creada formalmente a final de año, según las previsiones. Liñares mantuvo en la mañana de ayer una conversación con el secretario federal de Organización del PSOE, José Blanco, que se desplazó a la Lugo para acudir a la clínica dental que lo atiende desde hace años.

La primera cuestión que plantea la salida de Liñares es la de quién cubrirá la plaza que dejará en el Ayuntamiento. Por el número en el que figuraba en la lista electoral (13), le correspondería a la ex edila de Xuventude Rosana Rielo. Parece que el alcalde ya habló en alguna ocasión con Rielo, de 27 años, natural de Castro de Rei y diplomada en Ciencias Empresarais y licenciada en Administración de Empresas y Ciencias Políticas. Pero no necesariamente tendría por qué se Rielo quien ocupase la plaza vacante. Hay en el PSOE, por ejemplo, quienes apuestan por Nuria Mundiña, que figuró en el puesto número 14 de la lista. De 32 años, esta lucense es licenciada en Administración de Empresas, y tiene experiencia como asesora y gestora financiera.

La salida de Liñares provocará, muy probablemente en el entorno de las elecciones de marzo, incluso antes, una notable reorganización del gobierno local, algo que se considera necesario en más de un ámbito socialista. Liñares desempeña la delegación de Urbanismo, que es una de las piezas fundamentales en la gestión municipal.

En algunos sectores socialistas se apunta que habrá voluntarios para asumir esta responsabilidad, más aún si para entonces está aprobado el PXOM. Pero es en este campo donde podría producirse una de las novedades importantes de cara al futuro, o al menos así creen que debería ocurrir en algún sector del PSOE lucense.

Entre las direcciones generales que el Ayuntamiento decidió crear inicialmente, al acogerse a la ley de grandes ciudades estaban las de la Policía Local y nuevas tecnologías; las dos están cubiertas, y falta la de Urbanismo (infraestructuras, para mayor exactitud). Esta plaza figuró en el presupuesto del 2006, pero no en el del actual ejercicio. No hay constancia aún de si aparecerá en el proyecto presupuestario para el próximo ejercicio.

Plazos

No faltan entre los socialistas quienes creen que la salida de Liñares debe producirse lo antes posible, siempre dentro de los tiempos que determinan la creación de la Confederación Hidrográfica y la designación de presidente. Hay que tener en cuenta además que el nombramiento de este cargo corresponde al Gobierno y que las elecciones generales son en marzo. Parece que el secretario federal de Organización del PSOE está muy satisfecho con los resultados de las encuestas que tiene en lo que respecto a Lugo.

Así las cosas, el PSOE se enfrenta estos días al reto de conseguir que la oposición apoye o, cuando menos, deje pasar el trámite plenario al proyecto de presupuestos para el próximo ejercicio. A corto plazo también tiene que lograr la aprobación del PGOM. De cómo supere ambas pruebas dependerán sin duda las decisiones que tenga que adoptar López Orozco en cuanto a la reorganización de su equipo, en el que parece consolidarse y adquirir protagonismo la concejala Sonia Méndez. Es uno de los jóvenes valores socialistas, que dentro de cuatro años estará en condiciones de aportar, salvo imprevistos, una nota de experiencia en tiempos de cambio; un cambio que puede empezar a gestarse si se confirma la salida de Liñares.