Las denuncias de los últimos días contra varios lucenses por falta de atención a sus perros han hecho saltar de nuevo las alertas sobre un tema que es una constante. Desde la Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Lugo, resaltan que en los últimos quince días han recibido una decena de requerimientos de este tipo. «Y más que vendrán», indicó ayer el presidente del colectivo, Javier García Calleja. «Cada vez que hay una alarma, la sensibilidad de la gente sube un 80%. Todos empezamos a recordar que en tal o cual sitio hemos visto un perro en condiciones que no son las más adecuadas», añadió. Nada más recibir un aviso, la protectora animal pone en marcha un dispositivo, en el que colaboran estrechamente con la Patrulla Verde de la Policía Local de Lugo y la delegación provincial de Medio Ambiente. «Nos suele llamar alguien que pasa por un sitio de forma reiterada -indicó García Calleja- y observa que en tal lugar hay un animal con signos de desatención. Nos dejan sus datos por si no se da localizado, pero si lo piden, también mantenemos el anonimato». El siguiente paso depende de donde se encuentre el perro: si está en Lugo capital, la protectora entra en contacto con la Patrulla Verde, mientras que si se encuentra en otro lugar de la provincia los datos se ponen en conocimiento de la delegación de Medio Ambiente. Tal y como ocurrió la semana pasada en el caso de tres perros -un cruce de pastor alemán, un dóberman y un mestizo-, propiedad de D.P.A., que se encontraban en estado famélico en una finca de la parroquia de Teixeiro (Lugo), los servicios veterinarios de la Sociedad Protectora elaboran informes sobre las condiciones higiénico-sanitarias de los canes. «La policía actuó con celeridad y rapidez, pero tiene que ser el juez quien dicte el auto para que podamos recoger a los animales, y éstos todavía no están en nuestro poder», señaló García Calleja, quien quiso destacar la gran labor que desarrolla la Patrulla Verde. «Nunca nos ha fallado, siempre que formulamos una solicitud o una denuncia por una situación da respuesta a nuestras demandas», aseguró. No obstante, el presidente de la asociación lucense resalta que «a río revuelto, ganancia de pescadores», ya que algunas personas aprovechan la coyuntura con otras finalidades. «También hay gente que llama, pero lo que quiere realmente es tratar de librarse del perro del vecino que le ladra por la noche», ejemplificó Calleja.