Polémico acceso a Pobra de San Xiao

Patricia Castellano

LEMOS

La obligación de cruzar la vía del tren para llegar al pueblo, y la desorganización en las paradas y horarios del autobús, provoca la exasperación entre los vecinos

21 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Coger un autobús y llegar a tiempo al destino pensado, es para los habitantes de Pobra de San Xiao, un reto casi imposible. Numerosas son las personas que a diario, se ven obligadas a esperar durante horas a que el autobús que sigue la línea Lugo-Sarria, se detenga en la parada situada al lado de la comarcal 546, a la altura de esta localidad lucense.

Con la llegada del verano, los horarios de las paradas por Pobra cambian y muchos son los habitantes de esta localidad que muestran su indignación ante la escasez de información que la empresa Monbus, encargada de esta línea, les ofrece. «Vivo delante de la parada en la carretera y observo como muchas personas pierden el autobús a diario porque no pasa por aquí, sino por el interior del pueblo. Si se cambian los horarios y se cambian las paradas, es imposible que las personas, principalmente las mayores, se enteren de cuando tienen que esperar, o dónde. De hecho, muchas veces son los propios vecinos los que preguntan a mi madre por los horarios, lo normal sería que hubiese un listado de horas en la parada para que la gente se enterase», indica Iago Bende, cabeza del BNG en Láncara y afectado que vive al lado de la parada, situada en los exteriores del pueblo. Los vecinos alegan que los autobuses pasan en muchas ocasiones a gran velocidad, lo que impide la visión por parte del conductor, de las personas que esperan el vehículo, cuando el grupo no es muy numerosas.

Soluciones alternativas

La indignación no se centra sólo en la desorganización de los horarios y paradas, sino también en la forma de paso desde la carretera hasta el centro del pueblo. La parada de autobús está situada al lado de la calzada, y para acceder al interior de Pobra de San Xiao es necesario caminar unos cien metros y pasar por un acceso, que obliga a cruzar la vía del tren y que está regulado por dos semáforos.

«No hace mucho tiempo que un hombre indicaba a los que atravesaban las vías cuando se podía pasar y cuando no. Ahora está regulado por medio de dos semáforos, mucha gente mayor no se fija en ellos al cruzar, y supone un auténtico peligro» afirmaba el responsable del partido nacionalista en Láncara. Ante la incomodidad de caminar tantos metros desde la parada hasta el acceso por la vía, uno de los vecinos colocó recientemente un medio casero, a base de dos piezas de hormigón, para poder pasar al otro lado de la vía.

Una de los vecinas indicaba cómo casi todas las personas que se bajan del autobús, emplean este punto para cruzar el pueblo, ya que caminar por la carretera es tan incómodo como peligroso.