«Hai que chegar a un acordo coa empresa e con Vicepresidencia, contando con asistencia xurídica». Lo dijo María Xosé Vega y fue lo más parecido que se oyó en el pleno de ayer a la explicación que pidieron con insistencia los portavoces de la oposición. En su intervención, la portavoz del Bloque pasó de puntillas sobre el procedimiento a seguir a partir de ahora. Evitó explicar, por ejemplo, que en esta fase del proceso, la empresa Gestión y Desarrollos Sociosanitarios parecer quere hacer valer su derecho a empezar a construir la residencia en los términos pactados en el 2001 con el Ayuntamiento cuando gobernaba Pin. Claro que ese acuerdo decía que el geriátrico tendría que estar terminado en el 2006, y obviamente no ha sido así.
En lo que sí se explayó María Xosé Vega fue en la explicación de cómo se ha llegado a este punto, con el objetivo de contraponer el proyecto que tenía el PP para la chacinera cuando el BNG llegó a la alcaldía con el que ahora defiende el Ayuntamiento: «O que o PP non explicou no seu momento é que este ía ser un xeriátrico privado e que as perdas económicas que puidese dar serían cubertas polo Concello de Monforte». Ya en el 2003, reveló ayer Vega, el nuego gobierno local tomó la decisión de cambiar el planteamiento y «defender que na chacinera houbese unha residencia pública, e que non fose municipal, senón da Xunta, que é a que ten capacidade de xestión para este tipo de servizos».