lugo | El grupo provincial nacionalista dio a conocer ayer la distribución de responsabilidades entre sus tres miembros. Como adelantó La Voz, Antón Bao será el vicepresidente primero de la Diputación y asumirá además la coordinación de las áreas que gestionará este grupo. Nacionalistas y socialistas indicaron ayer que el pleno de organización se celebrará muy probablemente a finales de la próxima semana. La diputada María Xosé Vega será la vicepresidenta tercera de la Diputación. Además será responsable de las áreas de Benestar Social, Sanidade, Igualdade, Xuventude y Turismo. Vega manifestó que su objetivo principal será el de hacer de la Diputación una fiel colaboradora de los ayuntamientos. Afirmó que ningún municipio sufrirá discriminación por causa del color político de quienes lo gobiernen. Esta diputada destacó que en las áreas responsabilidad del Bloque habrá una muy estrecha colaboración con la Xunta. En cuanto a turismo, indicó que la Diputación tiene que impulsarlo porque la provincia tienen un gran potencial en este campo; tiene que ser una promoción respetuosa con el medio ambiente y el patrimonio. En materia de Sanidade, Vega expresó su voluntad de transferir al Sergas el hospital de San José y el de Castro; es una decisión firme, pero para su ejecución final no es posible indicar plazos, destacó la diputada nacionalista. Antonio Veiga será, como ya se informó, el portavoz del grupo provincial del Bloque y asumirá la responsabilidad de las áreas de Cultura, Deportes, Normalización Lingüística y Ensino. El departamento de Cultura incluye la gestión de los cuatro museos que dependen de la Diputación; de Ensino, depende el Instituto de Expresión e Arte. Veiga, en calidad de portavoz, manifestó que a lo largo de esta semana seguirán trabajando para poner la Diputación «ao servizo dos concellos e das comarcas». En este sentido, manifestó que el Bloque tiene una concepción distinta de los partidos centralistas de la organización territorial, basada en los municipios y en las comarcas. Por su parte, Antón Bao declaró que la estructuración de las áreas de gestión fue diseñada buscando obtener la mayor eficacia en el trabajo, y una eficaz colaboración con los ayuntamientos; en suma, se trata de conseguir que la Diputación sea un organismo realmente rentable para la provincia. Pretenden romper la apatía que, a su juicio, marcó la dirección de la Diputación en los últimos años. Antón Bao manifestó que aún queda trabajo por delante entre nacionalistas y socialistas para cerrar asuntos de cara al pleno de organización. Por ese motivo, probablemente no será antes de fin de mes, sino en los primeros días de agosto, esto es, a finales de la próxima semana. Por los nacionalistas estarán en la junta de gobierno de la Diputación los dos vicepresidentes, según indicó Antón Bao.